Ciudad de México.- En México, el Día del Médico se conmemora cada 23 de octubre y su origen está ligado a un hecho histórico concreto: el decreto del 23 de octubre de 1833 que creó el Establecimiento de Ciencias Médicas, institución considerada el inicio de la enseñanza moderna de la medicina en el país y antecedente de la actual Facultad de Medicina de la UNAM.
La fecha no surgió primero como una celebración oficial del gobierno. De acuerdo con la historiadora Martha Eugenia Rodríguez Pérez, la primera conmemoración del Día del Médico ocurrió el 23 de octubre de 1937, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, en el marco de la Convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República. Décadas después, el reconocimiento jurídico federal llegó con el decreto firmado el 22 de octubre de 2020 y publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Además del homenaje, la efeméride también pone sobre la mesa el estado actual de la atención médica en el país. México registra 2.7 médicos en ejercicio por cada mil habitantes, por debajo del promedio de 3.9 de los países de la OCDE, mientras persisten brechas de acceso, sobre todo en zonas rurales y marginadas.
El origen del 23 de octubre: de Valentín Gómez Farías a la medicina moderna
El origen de la fecha se remonta al periodo en que Valentín Gómez Farías, médico de formación y vicepresidente de la República, ocupaba la presidencia de manera interina ante la ausencia de Antonio López de Santa Anna. En ese contexto impulsó una reforma a la instrucción pública.
Primero, el 19 de octubre de 1833, el Ejecutivo emitió un decreto que reestructuró la enseñanza en todos sus niveles, suprimió la antigua universidad virreinal y creó la Dirección General de Instrucción Pública. Después, el 23 de octubre de 1833, un segundo decreto instituyó seis establecimientos de estudios superiores, entre ellos el de Ciencias Médicas.
Los otros cinco fueron los de Estudios Preparatorios, Estudios Ideológicos y Humanidades, Ciencias Físicas y Matemáticas, Jurisprudencia y Ciencias Eclesiásticas.
El 12 de noviembre de 1833 fue nombrado director del Establecimiento de Ciencias Médicas el doctor Casimiro Liceaga, y se diseñó un plan de estudios moderno basado en la escuela francesa. La apertura formal ocurrió el 4 de diciembre de 1833, a las cuatro y media de la tarde, en el Hospital de Betlemitas. Las clases comenzaron al día siguiente con 71 alumnos inscritos.
Entre las cátedras se encontraban anatomía, fisiología e higiene, patología interna y externa, obstetricia, farmacia, materia médica, medicina legal y clínica. Según la Gaceta de la Facultad de Medicina de la UNAM, esta institución marcó el nacimiento de la medicina moderna en México, basada en la clínica francesa, con herramientas como la auscultación y el estetoscopio, y unificó en una sola carrera, la de médico cirujano, dos oficios que antes se enseñaban por separado.
¿Cómo evolucionó la institución y cuándo se oficializó la celebración?
La institución cambió varias veces de nombre a lo largo del siglo XIX. En 1834 se convirtió en Colegio de Medicina; en 1842, en Escuela de Medicina; y en 1843, en Escuela Nacional de Medicina, denominación que mantuvo hasta mediados del siglo XX, cuando se transformó en Facultad.
Tras varias mudanzas, en 1854 encontró su sede definitiva en el antiguo edificio de la Inquisición, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
La celebración del Día del Médico llegó mucho después. Las fuentes históricas universitarias ubican su primera conmemoración el 23 de octubre de 1937, durante la Convención de Sindicatos Médicos Confederados de la República. Sin embargo, el decreto presidencial firmado el 22 de octubre de 2020 y publicado en el Diario Oficial de la Federación menciona en sus considerandos el 23 de octubre de 1976 como la fecha en que aquella convención estableció la celebración.
Esa diferencia ha sido señalada como una discrepancia documental frente a las fuentes históricas de la UNAM, que sitúan el origen de la conmemoración en 1937. Aun con esa inconsistencia, el decreto de 2020 dejó establecido en su artículo único que el 23 de octubre de cada año se declara oficialmente como Día del Médico.
El contexto de esa oficialización también fue relevante: el decreto se firmó en plena pandemia de COVID-19, cuando ya existía la costumbre de conmemorar la fecha, pero no un instrumento jurídico federal que la declarara formalmente.
¿Cuántos médicos hay en México y qué retos enfrenta el sistema de salud?
Más allá de la efeméride, el Día del Médico en México también sirve para revisar la situación del personal sanitario. De acuerdo con Health at a Glance 2025, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México cuenta con 2.7 médicos en ejercicio por cada mil habitantes, mientras el promedio de la organización es de 3.9 por cada mil.
Llevado a otra escala, eso equivale aproximadamente a 270 médicos por cada 100 mil personas en México, frente a unos 390 en el promedio de la OCDE.
En el sector privado, las Estadísticas de Salud en Establecimientos Particulares 2024 del Inegi, publicadas en agosto de 2025, contabilizaron 98,571 médicas y médicos en contacto directo con pacientes dentro de los establecimientos particulares incluidos en el levantamiento. De ese total, 84 por ciento correspondía a especialistas, 11.9 por ciento a medicina general y 2.1 por ciento a residentes; el resto correspondía a pasantes y odontología.
La distribución territorial sigue siendo uno de los principales problemas. El Programa Institucional IMSS-Bienestar 2025-2030 reconoce que la disponibilidad de especialistas es limitada y que la escasez se agrava en zonas rurales y marginadas. Según su diagnóstico, en áreas rurales el tiempo promedio de traslado para acceder a servicios médicos pasa de 22 a 52 minutos.
El mismo documento habla de “desiertos de atención” en zonas rurales y de difícil acceso, y plantea respuestas como unidades médicas móviles, fortalecimiento de redes de referencia, telemedicina y estrategias de reclutamiento y retención de personal.
A esto se suman problemas señalados de forma recurrente en el debate público: desabasto de medicamentos, deficiencias en compras públicas, falta de insumos, mantenimiento hospitalario insuficiente e instalaciones deterioradas. En la práctica, estas fallas afectan tanto a pacientes como a médicas y médicos que trabajan con recursos limitados.
Así, el 23 de octubre no sólo recuerda una fecha histórica. También funciona como un recordatorio de que, casi dos siglos después de aquel inicio con 71 estudiantes en el Hospital de Betlemitas, el reto sigue siendo acercar la atención médica a toda la población en condiciones dignas y oportunas.
Fuente: Tribuna

