Ciudad de México.- Para concientizar sobre los riesgos físicos y sociales que corren las mujeres que se embarazan a una edad temprana, desde 2006 se conmemora el 26 de septiembre en México el Día Nacional para la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes.

Y es que esta problemática, aunque va en franca remisión de acuerdo con cifras aportadas por la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, que apunta que la tasa de fecundidad de adolescentes cayó un 21 por ciento entre 2015 y 2020, sigue siendo materia pendiente.

“El matrimonio infantil y el abuso sexual de niñas pone a estas últimas en mayor riesgo de embarazo, a menudo no deseado. En muchos lugares, los obstáculos para obtener y usar anticonceptivos impiden que las adolescentes eviten embarazos no deseados”, explica la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un informe global sobre esta problemática.

Según cifras de 2024 del Consejo Nacional de Población citadas por la dependencia capitalina, la alcaldía Iztapalapa es la que lidera el reporte de embarazos adolescentes, con mil 863, seguida por Gustavo A. Madero y Miguel Hidalgo, con mil 390 y mil 190.

En el extremo contrario, las alcaldías con menos reportes de embarazos de mujeres de entre 11 y 19 años son Coyoacán y Milpa Alta, con 35 y 91 casos, respectivamente.

Entre las problemáticas que conlleva el embarazo adolescente se encuentra el abandono de los estudios. La dependencia señaló que 17 de cada 100 mujeres que dejan la escuela lo hacen porque tuvieron un embarazo no planificado.

“Considerar como problema público el embarazo en adolescentes nos lleva a repensar el compromiso cotidiano por las niñas y adolescentes, por acompañarlas en la construcción de un proyecto de vida, que les permita un desarrollo pleno y con bienestar.

“Por ello no podemos normalizar que las niñas de 10 a 14 años sean obligadas a tener hijas en esta etapa de vida, debido a que se pone en riesgo su salud y su futuro”, concluye la dependencia.

Fuente: Tribuna