Ciudad de México.- Desde temprano, el ajetreo de los sonideros cambió la atareada tarea cotidiana de los mercados de La Merced, en el corazón de la alcaldía Venustiano Carranza. La fecha lo amerita: celebran 69 años de existencia.

Aunque en el caso de La Merced antigua la fundación del mercado data de la época colonial, cuando los comerciantes se apostaban en los costados del Convento de La Merced, la celebración coincide con la fecha de la inauguración más reciente, realizada el 23 de septiembre de 1957 por el entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines.

No fue el único. En ese mismo año y mes se fundaron otros centros de abasto tradicional, como lo es el Mercado Jamaica, famoso por su oferta de flores, y el Mercado Sonora, a espaldas del antiguo Cine Sonora y al que se le considera una extensión de La Merced.

El arquitecto Félix Candela, artífice del Palacio de los Deportes, fue el encargado del diseño de la Nave Mayor, mientras que el resto del mercado fue proyectado por Enrique del Moral, uno de los arquitectos que intervino en la creación de Ciudad Universitaria.

Pero más allá de sus datos históricos, lo que importa es la gente. De acuerdo con el Proyecto Universitario de Estudios sobre la Ciudad, alrededor de 180 mil personas visitan a diario los 11 mercados que integran esta zona comercial, en la que se concentran 5 mil 652 locales formales y cientos más de puestos ambulantes.

La celebración anual es uno de sus momentos de mayor ambiente. Tradicionalmente, a las 19:00 horas del 23 de septiembre se ofrece una misa a su santa patrona, la virgen de La Merced, para después disponer de miles de platos de comida que se regalan a los visitantes, sin importar si son clientes o no.

Después vienen los sonideros, cuya música no termina hasta la madrugada del 25 de septiembre. En tanto, los mercados de La Merced no duermen: conscientes de su importancia para la capital, siguen atendiendo a sus miles de marchantes mientras siguen bailando, celebrando y haciendo historia.

Fuente: Tribuna