Estados Unidos.- La NASA prepara el envío a la Luna de la misión CADRE, un proyecto de exploración robótica autónoma formado por tres pequeños rovers que podrán tomar decisiones por sí mismos sin depender de instrucciones constantes desde la Tierra. El lanzamiento está previsto para finales de este año o principios del siguiente, y el aterrizaje se realizará en Reiner Gamma, una formación ubicada en la cara visible del satélite.

La relevancia de esta misión está en que los tres robots no seguirán únicamente rutas predefinidas: recibirán un objetivo general, se organizarán entre ellos, elegirán un líder y repartirán tareas para explorar la superficie lunar de forma coordinada.

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Cómo serán los robots de la misión CADRE

Los tres rovers tienen un tamaño similar al de una maleta de mano o un maletín y cuentan con cuatro ruedas cada uno. Están equipados con dos cámaras estéreo, sensores de navegación, paneles solares y un radar multistático de penetración en el subsuelo.

Para soportar las condiciones extremas de la Luna, sus sistemas están diseñados para alternar periodos de actividad y pausa: trabajan 30 minutos y se apagan otros 30 minutos. Con esto buscan evitar el sobrecalentamiento de sus ordenadores ante las altas temperaturas del entorno lunar.

Qué harán en la superficie lunar

A diferencia de otros robots espaciales, como Perseverance en Marte, que opera con rutas predefinidas, los rovers de CADRE actuarán con mayor independencia. Una vez en la Luna, se comunicarán entre sí y también con una estación base fija instalada en el módulo de aterrizaje.

Cada robot explorará un área asignada para contribuir a la creación de un mapa topográfico tridimensional (3D) de la superficie. Esa coordinación autónoma permitirá probar cómo varios vehículos pueden trabajar en conjunto en futuras misiones espaciales.

Cuánto tiempo durará la misión y por qué importa

Los robots operarán únicamente durante los 14 días que dura un día lunar. No fueron diseñados para sobrevivir a la noche lunar, por lo que su actividad terminará antes de que cambien las condiciones de iluminación y temperatura.

La misión CADRE servirá como una prueba clave para evaluar si grupos de robots autónomos pueden explorar otros mundos con menos intervención humana directa. Si funciona como está previsto, la tecnología podría abrir la puerta a nuevas formas de reconocimiento del terreno en futuras misiones a la Luna y otros destinos del espacio.

Fuente: Tribuna