Estados Unidos.- Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, defendió el veto impulsado por el presidente Donald Trump contra algunos medios de comunicación y aseguró que la medida no implica censura total ni el cierre de cadenas como CNN. En una entrevista para el programa Today de NBC, el funcionario minimizó la decisión al afirmar que “no vamos a cerrar CNN”.

La declaración cobra relevancia porque responde a la controversia por las restricciones de acceso a ciertos medios en la cobertura del gobierno de Trump, un tema que ha reactivado el debate sobre la relación entre la Casa Blanca y la prensa.

¿Qué dijo Marco Rubio sobre el veto a medios?

Durante la entrevista en NBC, Rubio sostuvo que la medida no equivale a una persecución contra periodistas ni a un apagón informativo. Para reforzar su postura, dijo: “No hay un grupo de policías o soldados derribando las puertas (…) arrestando a gente y desconectándola de la red”.

Con esa frase, el secretario de Estado buscó presentar el veto de Donald Trump como una acción limitada, no como un cierre generalizado de medios o una prohibición absoluta para informar.

¿Por qué importa la polémica entre Trump y los medios?

El choque entre Donald Trump y diversos medios ha sido una constante en la política estadounidense, pero cada nueva restricción de acceso vuelve a poner bajo escrutinio los límites entre el control institucional y la libertad de prensa.

En este caso, la mención directa a CNN busca responder a las críticas sobre un posible endurecimiento contra medios críticos del presidente. Aunque Rubio negó un escenario de cierre o represión directa, sus declaraciones llegan en un contexto de tensión por el trato del gobierno hacia la prensa.

Lo que debe saber el público sobre este caso

Hasta ahora, la defensa de Marco Rubio se centra en que el veto no supone clausurar medios ni detener periodistas. Sin embargo, el tema mantiene relevancia pública porque cualquier restricción oficial al acceso de la prensa puede impactar la cobertura de decisiones presidenciales y el derecho de la ciudadanía a recibir información.

La controversia sigue abierta por el alcance real del veto de Donald Trump y por sus efectos en la relación entre el gobierno de Estados Unidos y los medios de comunicación.

Fuente: Tribuna