Estados Unidos.- Las perspectivas para la economía global mejoraron de cara a 2027, de acuerdo con una encuesta del Foro Económico Mundial entre economistas jefes. Más de la mitad de los especialistas espera que la actividad se estabilice el próximo año, un giro frente a lo que reportaban hace apenas tres meses, cuando una amplia mayoría anticipaba un deterioro del panorama.

El cambio no implica que los riesgos hayan desaparecido. Los economistas prevén que la inflación siga presionando en los próximos meses, con efectos sobre los salarios reales de los trabajadores, mientras el margen fiscal de los gobiernos se reduce. A eso se suman las dudas sobre la Inteligencia Artificial (IA), vista al mismo tiempo como motor de crecimiento y como fuente de incertidumbre para la productividad, la inversión y la aceptación social.

¿Qué cambió en la visión sobre la economía mundial?

El dato central de la encuesta es el viraje en las expectativas. Según el sondeo del Foro Económico Mundial, más de la mitad de los economistas jefes consultados considera que la economía mundial se estabilizará en 2027. La señal contrasta con la medición de hace tres meses, cuando la opinión dominante era que el entorno iba a empeorar.

Para los lectores, esto significa que los expertos detectan una mejora relativa en el escenario internacional, aunque no hablan de una recuperación plena ni de un alivio inmediato para hogares y empresas. La expectativa de estabilización apunta más a una moderación de los riesgos que a un periodo de crecimiento acelerado.

Los riesgos que siguen sobre la mesa: inflación, salarios y finanzas públicas

Pese al tono más optimista, los economistas advierten que la inflación no cederá con rapidez. Esa persistencia puede seguir erosionando el poder de compra, porque golpea los salarios reales y complica el gasto de las familias.

Además, el reporte apunta a un desgaste del colchón fiscal de los Estados. En términos prácticos, eso implica menos espacio para que los gobiernos respondan con apoyos, estímulos o mayor gasto si la actividad económica vuelve a debilitarse.

La combinación de precios todavía altos y menor margen fiscal mantiene vivo el riesgo de que la mejoría en las expectativas no se traduzca de inmediato en un alivio para la población.

¿Por qué la Inteligencia Artificial genera optimismo y cautela al mismo tiempo?

La IA aparece en la encuesta como uno de los principales motores de crecimiento en el corto plazo, pero también como una fuente de dudas relevantes. Entre los economistas persisten interrogantes sobre su efecto real en la productividad y sobre si el entusiasmo actual puede derivar en una burbuja.

También se menciona un posible rechazo social creciente a los centros de datos, infraestructura clave para el desarrollo de esta tecnología. Ese factor puede convertirse en un freno para nuevas inversiones o para la expansión de proyectos vinculados con inteligencia artificial.

En ese contexto, el mensaje de fondo es doble: la economía mundial muestra señales de estabilización, pero el alivio sigue condicionado por la inflación, la fragilidad fiscal y la incógnita sobre cuánto podrá aportar realmente la inteligencia artificial al crecimiento.

Fuente: Tribuna