Estados Unidos.- Cuatro empresas que previamente trabajaron con ICE y la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos fueron contratadas por la administración de Donald Trump para intentar recuperar 3 mil 700 millones de pesos en multas migratorias impuestas a mexicanos deportados. El caso importa porque revela que firmas dedicadas al rastreo de migrantes ampliaron su labor hacia la localización de presuntos deudores en México.

De acuerdo con la información disponible, el objetivo del contrato fue ubicar a personas mexicanas que fueron deportadas de Estados Unidos y que arrastraban adeudos derivados de sanciones migratorias. La cifra de 3 mil 700 millones de pesos coloca el tema en una dimensión financiera relevante, además de su impacto para quienes podrían ser buscados por estos cobros fuera de territorio estadounidense.

¿Qué se sabe del plan para cobrar multas migratorias en México?

La fuente señala que cuatro compañías con antecedentes de trabajo para agencias de control migratorio de Estados Unidos participaron en este esquema de localización y cobro. En específico, se trata de firmas que habían colaborado con Immigration and Customs Enforcement (ICE) y la Patrulla Fronteriza.

El detonante de la noticia es la contratación de estas empresas por parte de la administración de Donald Trump para recuperar el monto acumulado de multas migratorias. El universo de personas afectadas incluye a mexicanos deportados que, según las autoridades estadounidenses, mantenían deudas por sanciones relacionadas con su situación migratoria.

¿Por qué el caso tiene impacto para los deportados mexicanos?

El punto central no es sólo el cobro, sino el uso de compañías con experiencia en rastreo migratorio para buscar a personas ya expulsadas de Estados Unidos. Eso abre preguntas prácticas para los afectados: si pueden ser localizados en México, qué tipo de adeudo se les atribuye y bajo qué mecanismo se pretende recuperar el dinero.

Para el público mexicano, el dato clave es que el monto reclamado asciende a 3 mil 700 millones de pesos, una cifra vinculada a multas migratorias de personas deportadas. La información disponible no detalla en esta versión los nombres de las cuatro compañías ni el número exacto de personas sujetas a cobro, por lo que esos puntos quedan pendientes de confirmación documental.

El contexto: De la vigilancia migratoria al cobro de adeudos

El antecedente que da sentido a la noticia es la relación previa de estas empresas con ICE y la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, dos de las principales agencias involucradas en detención, vigilancia y control de migrantes. A partir de esa experiencia, fueron incorporadas a una estrategia distinta: localizar en México a quienes tenían multas pendientes tras haber sido deportados.

En términos prácticos, el caso muestra cómo una política migratoria puede extender sus efectos más allá de la deportación, al intentar convertir sanciones administrativas en cobros perseguidos fuera de Estados Unidos. Ese es el elemento que vuelve relevante la historia para las familias migrantes y para cualquier persona con antecedentes de procesos migratorios en ese país.

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Fuente: Tribuna