Ciudad de México.- El asesinato de Claudia Tacoronte, estudiante española hallada sin vida en Morelos, será perseguido como feminicidio por las huellas de violencia encontradas en su cuerpo. El presunto agresor, un hombre apodado ‘El Trompas’, fue detenido tras un operativo con participación federal y ya fue vinculado a proceso.

El caso volvió a poner bajo escrutinio la respuesta de las autoridades ante los crímenes contra mujeres en México. Colectivos de Cuautla sostienen que la rapidez con la que avanzó la investigación obedeció al impacto internacional del asesinato, mientras que en otros casos de víctimas locales las familias enfrentan impunidad, falta de recursos y fallas en la aplicación de protocolos.

Colectivos acusan una respuesta desigual según el perfil de la víctima

La colectiva Heroicas e Históricas denunció que las autoridades no suelen reaccionar de la misma manera cuando la víctima es una mujer de la localidad. Según su señalamiento, muchos expedientes quedan sin avances porque las familias no cuentan con dinero ni acompañamiento suficiente para seguir los procesos, y porque las fiscalías no aplican de forma adecuada los protocolos de investigación.

El Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio advirtió además que numerosos asesinatos de mujeres son clasificados inicialmente como homicidios, accidentes o suicidios. Esa práctica, alertó, impide medir con precisión la violencia feminicida y puede provocar un subregistro.

Los casos previos en Morelos que alimentan la crítica

Antes del asesinato de Claudia Tacoronte, otras tres estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos fueron desaparecidas y encontradas muertas entre marzo y junio de 2026. Además, otra alumna de la misma institución fue localizada sin vida en abril de 2025.

De esos cuatro casos, solo dos fueron procesados como feminicidios y cuentan con personas detenidas. En las muertes de Karol Toledo, de 18 años, y Michelle Fuentes, de 15 años, no existe información pública sobre detenidos o procesos judiciales, de acuerdo con lo expuesto en la denuncia.

Las cifras nacionales detrás de la alerta

El caso ocurre en un contexto nacional marcado por la violencia contra las mujeres. Organizaciones civiles señalan que en México unas 10 mujeres son asesinadas cada día.

Entre enero y julio de 2026 se registraron 1,250 muertes violentas de mujeres: 380 feminicidios y 870 homicidios dolosos. En ese mismo periodo, 1,125 mujeres fueron reportadas como desaparecidas y continúan sin ser localizadas, un promedio de cinco al día.

En total, 27,431 mujeres permanecen desaparecidas en el país. Casi siete de cada diez con edad registrada tienen entre 10 y 34 años. El grupo con más desapariciones es el de 15 a 19 años, con 5,555 casos.

Qué exigen las organizaciones civiles

Frente a este panorama, organizaciones civiles piden reforzar las alertas de violencia de género y cuestionan que el gobierno haya eliminado la obligación de rendir cuentas semestralmente en municipios y estados con esta medida.

Actualmente, México mantiene 26 alertas de violencia de género en 23 estados, mientras persisten las críticas por la falta de seguimiento uniforme en las investigaciones y por la diferencia de trato entre casos que reciben atención pública y aquellos que avanzan con menor visibilidad.

Fuente: Tribuna