Sinaloa.- La diputada local de Morena, Rosario Sarabia Soto, provocó una ola de críticas en Sinaloa tras afirmar que los asesinatos de mujeres en Escuinapa no corresponden a feminicidios, sino a una “muy particular circunstancia” relacionada, según dijo, con la delincuencia organizada. Sus declaraciones encendieron la respuesta de colectivas feministas, que la acusaron de revictimizar y criminalizar a las víctimas en medio de un repunte de violencia contra las mujeres en la entidad.

El caso cobró relevancia porque ocurre mientras recuentos periodísticos independientes reportan al menos 15 homicidios de mujeres en septiembre, aunque la Fiscalía General del Estado reconoce oficialmente 11 carpetas de investigación. La violencia se ha concentrado principalmente en Mazatlán, Culiacán y Escuinapa.

¿Qué dijo Rosario Sarabia Soto sobre los casos de Escuinapa?

En sus redes sociales, la legisladora sostuvo que, aunque en Sinaloa existe una ley para que todos los decesos de mujeres sean investigados inicialmente como feminicidios, los casos de Escuinapa no encajan en esa clasificación.

“Aunque en Sinaloa aprobamos una ley que permite que todos los decesos de mujeres sean investigados como feminicidios en un inicio, sabemos que los casos de Escuinapa no corresponden a feminicidios ya que no se han dado en razón de género, sino que atienden a una muy particular circunstancia, la misma que es voz populi”, escribió.

Después agregó: “Y por supuesto muy lamentable que debe llevarnos a la reflexión como ciudadanía. Y me refiero al tema de formar parte de los grupos delincuenciales”.

El punto que detonó la polémica fue precisamente esa conclusión pública sobre la causa de los asesinatos y la presunta relación de las víctimas con grupos criminales, sin que se hubiera informado de una resolución ministerial o judicial sobre esos casos.

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La respuesta de Orquídeas Moradas: Revictimización y criminalización

La organización feminista Orquídeas Moradas emitió un posicionamiento para rechazar las declaraciones de la diputada. La colectiva sostuvo que no corresponde a una publicación en redes sociales definir si el asesinato de una mujer constituye o no un feminicidio.

“No corresponde a una declaración en redes sociales determinar si un asesinato de una mujer constituye o no feminicidio. Esa determinación requiere una investigación ministerial y elementos de prueba”, subrayó.

La agrupación advirtió que plantear una hipótesis sin sustento legal desplaza la responsabilidad del crimen hacia las propias víctimas. También remarcó que, aun si se acreditara judicialmente la participación de alguna persona en actividades ilícitas, eso no elimina sus derechos ni reduce la obligación del Estado de investigar.

“La posible participación de una persona en actividades delictivas no convierte su asesinato en un hecho menos grave, ni elimina su derecho a que se investigue, ni justifica que su muerte sea presentada públicamente como consecuencia de ‘haber pertenecido’ a determinado grupo. Eso también puede convertirse en una forma de revictimización”, señaló el colectivo.

Además, exigió respeto a las víctimas y justicia sin distinciones.

El contexto: Violencia contra mujeres y casos recientes en Sinaloa

La controversia ocurre en medio de una escalada ininterrumpida de violencia armada contra las mujeres en Sinaloa. Los recuentos independientes hablan de 15 homicidios de mujeres durante septiembre, frente a las 11 carpetas de investigación reportadas oficialmente por la Fiscalía General del Estado.

Entre los casos recientes está el de Sofía, de 42 años, quien fue asesinada a balazos por un comando mientras descansaba en una hamaca dentro de su vivienda, en la colonia Francisco I. Madero, en Mazatlán.

También se reportó el asesinato de tres docentes en la entidad:

  • Reina, maestra jubilada, atacada a balazos en la colonia 4 de Marzo, en Culiacán.
  • Sara Rosalina “N”, profesora de preescolar, ejecutada afuera de su casa en la colonia Centro de Escuinapa, después de dejar a su hijo en el colegio.
  • Carolina Iracema Beltrán Romero, maestra de educación especial y funcionaria municipal, ultimada a tiros a bordo de su vehículo en Escuinapa.

En este contexto, el debate no sólo se centra en las palabras de una legisladora, sino en cómo se nombran, investigan y comunican los asesinatos de mujeres cuando la violencia en el estado sigue acumulando víctimas.

Fuente: Tribuna