Ciudad de México.- El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México prevé colocar medidores de agua y luz en los locales comerciales ubicados en sus pasillos para que cada establecimiento pague el consumo que realmente utiliza. La medida busca reducir gastos operativos y lograr ahorros de millones de pesos para el servicio.
La noticia importa porque apunta a un cambio directo en la operación de los comercios dentro del Metro y en la administración de recursos de uno de los sistemas de transporte más usados del país. El objetivo central es que el costo de servicios como electricidad y agua deje de absorberse de forma general y pase a cobrarse según el consumo de cada negocio.
¿Qué planea hacer el Metro con los locales comerciales?
De acuerdo con la información disponible, el Metro busca que cada establecimiento instalado en los pasillos pague su propia luz. El plan contempla también medidores de agua, lo que permitiría individualizar el cobro de ambos servicios.
En términos prácticos, esto significaría que los locales ya no dependerían de un esquema general de consumo, sino de uno medido de forma directa. Para los usuarios, el cambio no modifica el servicio de transporte de manera inmediata, pero sí forma parte de una estrategia para ordenar gastos dentro del sistema.
¿Por qué el proyecto busca ahorrar millones?
El detonante de la medida es la necesidad de que el Metro de la CDMX reduzca costos y mejore el uso de sus recursos. Según la fuente, el propósito es conseguir ahorros millonarios para el servicio al evitar que el consumo de los negocios se cargue de manera indistinta a la operación general.
Ese ahorro potencial podría destinarse a necesidades del propio sistema, aunque hasta ahora no se han detallado montos exactos, calendario de instalación ni el número de locales que entrarían en el esquema.
Qué falta por definirse
Hasta el momento, la información disponible no precisa cuántos locales comerciales serían incluidos, cuánto costará instalar los medidores ni cuándo comenzaría su colocación. Tampoco se ha informado si habrá ajustes contractuales para los negocios que operan dentro de las instalaciones.
Lo que sí queda claro es la intención del Sistema de Transporte Colectivo Metro: que los establecimientos en sus pasillos paguen directamente por el agua y la electricidad que consumen, como parte de una estrategia de control de gasto y ahorro para la red.
Fuente: Tribuna
