Ciudad de México.- La lucha libre se ha convertido casi en un sinónimo mundial de lo mexicano, y una de las empresas pioneras que ha permitido la profesionalización de esta actividad cumple 93 años con una función especial de aniversario.
Se trata del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), el cual fue fundado por Salvador Lutteroth, un funcionario que, luego de ver el potencial del espectáculo durante un viaje a Ciudad Juárez, decidió traerlo a la capital.
Cuando Salvador Lutteroth González ve este espectáculo, se da cuenta de que lo puede hacer fijo en una arena. Y ese es el principal sello distintivo de la lucha libre mexicana, uno de los principales, las arenas. La Arena México es prácticamente exclusiva para la lucha libre profesional”.
“Es un escenario versátil, desde luego. En los Juegos Olímpicos de 1968 se vieron competencias de boxeo, ha albergado espectáculos de circo, eventos políticos, conciertos, pero en cada uno de los muros de esta arena se respira lucha libre profesional”, explica, en entrevista exclusiva para TRIBUNA CAPITAL, Camelot, uno de los enmascarados del CMLL.
Para los profesionales del llamado deporte espectáculo, que cuenta con una afición leal arraigada en la Ciudad de México, portar la máscara y subir al cuadrilátero es transformarse en algo más que un personaje.
“Podría ser el arquetipo del superhéroe mexicano, la gente los podía ver en la pantalla grande, pero también los podía ver en los cuadriláteros. Podían tocarlos, podían sentirlos de cerca, podían tener un autógrafo de ellos y los podían ver en acción.
La Ciudad de México concentra siete arenas de lucha libre profesional. Dos de ellas, la Coliseo y la México, son consideradas verdaderos templos de este espectáculo que gana cada vez más adeptos.
“Actualmente, el Consejo Mundial de Lucha Libre tiene dos arenas aquí en la Ciudad de México, la Arena México, en la que estamos parados, y la Arena Coliseo, que es una arena, la más antigua del mundo exclusivamente para lucha libre profesional”, concluye.
Fuente: Tribuna
