Bélgica, Bruselas.- La Comisión Europea presentó este jueves, 17 de septiembre de 2026, el Kids Act, una propuesta para endurecer las reglas de acceso de menores de edad a redes sociales, videojuegos en línea, chatbots y asistentes de Inteligencia Artificial (IA). El anuncio llegó un día después de que la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, pusiera el tema en el centro de su discurso sobre el Estado de la Unión al citar el caso de Oléa, una adolescente belga de 14 años que se suicidó tras sufrir ciberacoso.
La medida busca establecer un acceso gradual para menores y aumentar las obligaciones de las plataformas digitales de mayor tamaño. Junto a von der Leyen, la vicepresidenta ejecutiva encargada de asuntos digitales, Henna Virkkunen, presentó el nuevo arsenal regulatorio con el que Bruselas pretende reforzar la protección infantil en internet.
¿Qué propone el Kids Act de la Unión Europea?
De acuerdo con la presentación oficial, el Kids Act está diseñado para proteger a los menores no solo en redes sociales, sino también frente a otros entornos digitales donde interactúan a diario. El alcance incluye:
- Redes sociales
- Videojuegos en línea
- Chatbots
- Asistentes basados en inteligencia artificial
La lógica del plan es imponer un acceso graduado según la edad y elevar las exigencias para las plataformas más grandes, en respuesta al uso de tecnologías cada vez más sofisticadas por parte de empresas digitales que también llegan a niñas, niños y adolescentes.
El caso que detonó el anuncio en Bruselas
El detonante político inmediato fue el caso de Oléa, una joven belga de 14 años. Durante su discurso, Ursula von der Leyen retomó el testimonio de la madre de la adolescente: “Estoy convencida de que sin estas redes omnipresentes, mi hija seguiría aquí”. Con esa referencia, la presidenta justificó la urgencia de una regulación más dura para proteger a los menores frente a los daños asociados al entorno digital, en particular el ciberacoso.
La propia von der Leyen acudió después ante la prensa para detallar el reglamento, una señal del peso político que Bruselas le está dando al tema. A su lado estuvo Henna Virkkunen, responsable de la agenda digital dentro del Ejecutivo europeo.

¿Por qué importa esta regulación para familias y plataformas?
La propuesta llega en medio de una presión creciente en Europa para limitar los riesgos que enfrentan los menores en internet, desde dinámicas de adicción y exposición a contenidos dañinos hasta interacciones problemáticas con sistemas automatizados. Aunque el texto fue presentado como una respuesta de protección, también abre una nueva etapa de exigencias para las grandes tecnológicas que operan en territorio europeo.
Para las familias, el punto clave es que Bruselas quiere que la protección de menores no dependa solo de controles parentales o decisiones individuales, sino también de obligaciones concretas para las plataformas. Para las empresas, eso anticipa reglas más estrictas sobre cómo permiten el acceso de usuarios menores de edad y cómo diseñan sus servicios.
Por ahora, la Comisión Europea ya fijó el eje del debate: el Kids Act pretende convertir la seguridad digital infantil en una prioridad regulatoria de la Unión Europea.
Fuente: Tribuna
