Ciudad de México.- La entrenadora china Ma Jin lleva 23 años en México y ha sido fundamental en la obtención de cuatro medallas olímpicas para el país: un bronce en Pekín 2008, una plata en Londres 2012 y una plata y un bronce en París 2024.

A pesar de estos logros, Ma Jin aún busca coronar su trayectoria con la medalla de oro olímpica para México. Este desafío será especialmente exigente en Los Ángeles 2028, donde deberá superar a sus compatriotas y reafirmar la calidad de su trabajo con los atletas mexicanos.

El reto de Ma Jin para Los Ángeles 2028

“Para mí, sólo falta conseguir esa medalla de oro en Juegos Olímpicos con Osmar Olvera, porque todo lo demás ya lo hemos ganado. Estamos trabajando para que sea posible en Los Ángeles 2028, pero sabemos que todo se define hasta el final de la competencia, hasta el último clavado, por lo que antes nadie sabe qué pasará”, declaró Ma Jin a MILENIO–La Afición.

La entrenadora ha guiado a Osmar Olvera para conquistar títulos en el Campeonato Mundial, Juegos Centroamericanos y del Caribe, Juegos Panamericanos y Copa del Mundo. Por lo tanto, la única medalla pendiente para ambos es el oro olímpico.

 

Trayectoria y apoyo en México

Ma Jin ha dedicado 23 años a México, país que considera su segunda casa. “Estoy muy agradecida con mi segunda casa; además, muy tranquila porque tenemos todos los servicios en el CNAR y está bien para nosotros. Yo no sólo pienso en la medalla, sino también en cómo disfrutar y acompañar a cada clavadista en su entrenamiento”, explicó.

Durante la administración de Ana Guevara en la Conade, Ma Jin no contó con el apoyo ni el goce de sueldo adecuados. Sin embargo, con Rommel Pacheco al mando del organismo, quien fue su discípulo en su época de clavadista, la entrenadora ha recibido mejores condiciones, lo que la motivó a permanecer en México tras los Juegos de París 2024.

Adaptación cultural y compromiso con México

Ma Jin reconoce que al llegar enfrentó dificultades, especialmente por el idioma y las diferencias culturales. “Todo ha sido un camino complicado, no sólo por comunicarme con los deportistas, sino también por la cultura y las costumbres del país. Para mí no fue fácil, pero ya superamos eso y ahora sólo quiero trabajar y acompañar a los muchachos. También agradezco que aquí no estoy sola y la embajada China está conmigo”, señaló.

La entrenadora disfruta de la cultura mexicana, especialmente de su platillo favorito, el pozole. Además, se emociona al ver ondear la bandera de México en competencias internacionales, símbolo del trabajo realizado con sus clavadistas.

“Me gusta la bandera de México, verde, blanco y rojo, eso me gusta ver siempre. Por mi trabajo como entrenadora, me encanta ver la bandera de México en lo más alto. En México me gusta el clima, lo siento muy agradable, y la gente es muy amable y quiere hacer deporte. Quiero ver si los padres mandan a sus hijos a practicar deporte conmigo o en otra disciplina”, concluyó.

 

 

Fuente: Tribuna