Ciudad de México.- Hay algo especialmente pertinente en que el Festival de Cine Alemán llegue a su edición 25 preguntándose por el futuro. No sólo porque Metrópolis, una de las grandes distopías del siglo XX, situó en 2026 una ciudad gobernada por la tecnología y fracturada por la desigualdad. También porque el encuentro alcanza un cuarto de siglo cuando Alemania y México sostienen una relación que rebasa la diplomacia.
Del 24 de septiembre al 3 de octubre, el Goethe-Institut desplegará en la Ciudad de México ‘Futuros desobedientes’, una programación marcada por guerras, fronteras más rígidas, polarización social y aceleración tecnológica.
La apertura tendrá uno de los gestos más visibles de esa conversación entre pasado y presente. Metrópolis, de Fritz Lang, será proyectada el 24 de septiembre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, a cien años de su rodaje y 99 de su estreno, con música en vivo de 2Contrabajos —Quique Rangel y Mike Sandoval— junto con Denise Gutiérrez.
Pero Lang será sólo una de las entradas al festival. La retrospectiva ‘Cine y Punk: Diálogos de la disidencia‘ cruzará producciones alemanas y mexicanas alrededor de resistencia, identidad y crítica social, mientras el cine contemporáneo abordará migración, diversidad sexual, racismo, memoria y pertenencia.
La edición coincide con los 60 años del Goethe-Institut Mexiko, fundado en 1966 en la capital. En 1968 ya presentaba una muestra del entonces joven cine alemán. Hoy es el tercer Goethe-Institut más grande del mundo y el festival alcanza alrededor de 20 mil personas cada año en el país.
En junio, el ministro de Asuntos Exteriores, Johann Wadephul, definió al Goethe-Institut como “el buque insignia de nuestra política cultural y educativa exterior”.
Las funciones se repartirán entre la Cineteca Nacional, Cine Tonalá, el Goethe-Institut, Casa del Lago, el Cinematógrafo del Chopo y el Teatro de la Ciudad.

Festival de Cine Alemán: Metrópolis imaginó 2026 y CDMX revela aquel futuro
Fuente: Tribuna
