Ciudad de México.- En el marco del Día Internacional de la Alfabetización, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura para conmemorar el derecho fundamental a la educación, la Ciudad de México enfrenta un desafío silencioso que se concentra en las periferias urbanas.
Aunque la capital mantiene una tasa de analfabetismo cercano al 1 por ciento, la radiografía del rezago educativo expone una profunda desigualdad donde convergen el género y la edad.
De acuerdo con datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA), seis de cada 10 personas que no saben leer ni escribir en el país son mujeres, ubicándose la mayor concentración de esta problemática en el grupo de 60 a 74 años. En la capital, más de 99 mil personas habitan en esta condición, a las que se suman 841 mil adultos que no han logrado concluir la educación secundaria.
Autonomía que transforma
Para las adultas mayores en alcaldías como Iztapalapa, Xochimilco o Tláhuac, el ingreso a los Círculos de Estudio y Plazas Comunitarias del INEA trasciende la cifra estadística. En estos espacios de aprendizaje, la alfabetización tardía se convierte en un acto de emancipación cotidiana: Lograr descifrar las indicaciones de una receta médica, identificar el letrero del transporte público o firmar documentos sin depender de terceros.
A 60 años de la proclamación del Día Internacional de la Alfabetización y en el contexto de las metas de la Agenda 2030, la experiencia en la metrópoli demuestra que enseñar a leer a edades avanzadas no solo reduce la brecha de género acumulada durante décadas de exclusión social.
Fuente: Tribuna
