Ciudad de México.- En México, 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes estuvieron en situación de trabajo infantil en 2025, una cifra que equivale al 12.6 por ciento de la población menor de edad del país, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El dato pone en primer plano un problema que no solo implica que millones de menores trabajen, sino que 1.7 millones lo hicieron en condiciones de riesgo.
La información fue detallada por Mauricio Rodríguez, director general de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, y muestra que una parte importante del trabajo infantil ocurre en actividades que pueden afectar la salud, la seguridad o el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
¿Qué revelan los datos del Inegi sobre el trabajo infantil en 2025?
Según el Inegi, 1.7 millones de infantes estuvieron expuestos a riesgos por el tipo de trabajo que realizaron. Mauricio Rodríguez explicó que quienes están en esa posición peligrosa son principalmente los niños, con una tasa de 8.8 por ciento, mientras que en las niñas la tasa fue de 3.2 por ciento.
Además, señaló que 75.7 por ciento de quienes se encontraban en trabajo peligroso estaban en sectores de actividad como caza, pesca, actividades agropecuarias y minería. A esto se suma que 85% estaba en ocupaciones peligrosas y que 60 por ciento realizaba actividades que afectan su salud o su desarrollo.
El funcionario resumió así la dimensión del problema: “Quienes están en esa posición peligrosa son los niños, con una tasa del 8.8 por ciento, aunque también las niñas con 3.2 por ciento, un 75.7 por ciento está en un sector de actividad peligroso, por ejemplo la caza, la pesca, lo agropecuario, minería. El 85 por ciento está en ocupaciones peligrosas, en actividades que le afectan la salud o el desarrollo con 60 por ciento”.
¿En qué estados se concentra más el problema?
El trabajo infantil no se distribuye de la misma manera en todo el país. Los estados con los porcentajes más altos en 2025 fueron Guerrero, con 22.6 por ciento; Oaxaca, con 20.9 por ciento; y Chiapas, con 20.3 por ciento.
En contraste, los porcentajes más bajos se registraron en Sinaloa, con 5.4 por ciento; Baja California, con 5.8 por ciento; y Coahuila, con 7 por ciento. En el caso de la Ciudad de México, el porcentaje reportado fue de 8 por ciento.
Estas diferencias muestran que el fenómeno tiene un comportamiento desigual entre entidades y que su impacto depende del contexto económico y social de cada región.
Por qué trabajan niñas, niños y adolescentes en México
Entre los principales motivos por los que los menores trabajaron, el 30.6 por ciento lo hizo por ayudar; el 22.4 por ciento, para pagar su escuela y sus propios gastos; y el 15.2 por ciento, por el pago de deudas, porque no estudia o por otra razón.
Detrás de esas cifras también hay historias cotidianas. Edwin, joven trabajador del Mercado de Jamaica, relató que comenzó a trabajar desde muy pequeño: “Estoy aquí en Jamaica desde que tenía 6 años, era más mandil que niño en ese entonces. Nos ponían a barrer, a regar todos los arreglos y tenía un mandil que me quedaba enorme”.
En espacios como el Mercado de Jamaica, el trabajo puede integrarse desde temprano en la vida familiar. Aurelio, dueño de un negocio en ese mercado, describió cómo muchos menores crecen dentro de esa dinámica: “Hay muchos niños, que yo siempre les digo que son los niños de Jamaica porque son la descendencia del papá de los locatarios, muchos crecen y se van, muchos siguen el camino de los papás. En las cocinas, hay niñas que también siguen los mismos pasos que sus mamás; están en las cocinas, haciendo la comida, repartiendo y también digo, son niñas de Jamaica”.
Los datos del Inegi muestran así que el trabajo infantil en México sigue presente tanto en actividades familiares como en sectores considerados peligrosos, con impacto directo en la infancia de millones de menores.
Fuente: Tribuna

