Ucrania.- Rusia lanzó un ataque masivo contra Ucrania durante la noche de ayer 21 de octubre de 2026, apenas horas después de aceptar reanudar los contactos directos para negociar la paz con mediación de Estados Unidos. La ofensiva alcanzó Kiev y otras 12 regiones, según reportes difundidos por autoridades ucranianas, y dejó al menos cuatro muertos y decenas de heridos.
El presidente Volodímir Zelenski informó que Rusia utilizó más de 200 drones y más de 20 misiles. En la capital ucraniana, detalló, hubo tres oleadas de misiles balísticos con un total de 21 proyectiles, que dañaron edificios residenciales, infraestructura energética, una estación ferroviaria, instalaciones del metro, centros comerciales, negocios y un monasterio.
El ataque ocurrió después de una ronda de contactos diplomáticos que incluyó una reunión de Zelenski con el enviado estadounidense Steve Witkoff y líderes europeos en Oslo, seguida por un encuentro de Witkoff con Vladímir Putin en San Petersburgo. De esos contactos surgió el compromiso de retomar a principios del próximo mes las negociaciones directas entre Moscú y Kiev, aunque otras versiones señalan que todavía no hay una fecha cerrada.
¿Qué objetivos dijo Rusia que atacó en Ucrania?
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus fuerzas golpearon empresas del complejo industrial militar, infraestructura de transporte de Kiev y puertos y buques en la región de Odesa, en el sur de Ucrania.
Entre los blancos mencionados por Moscú está la empresa aeronáutica Antonov, en Kiev, que según la versión rusa produce drones de largo y medio alcance, así como misiles FP-5 Flamingo y FP-9.
Rusia también afirmó haber atacado el complejo de almacenes Jladkombinat No. 3, donde, de acuerdo con su reporte, se fabrican drones, incluidos aparatos Hornet, además de otras instalaciones vinculadas con la producción y almacenamiento de drones y sistemas robotizados.
Otro de los objetivos citados fue el puente Sur de Kiev, que Moscú señaló como una vía usada para transportar cargamentos militares por carretera y ferrocarril.
En la región de Odesa, Rusia dijo haber alcanzado instalaciones del puerto de Kilia, presuntamente utilizadas para descargar y almacenar armamento extranjero destinado a Ucrania. Además, reportó que un buque granelero que navegaba hacia el puerto de Chornomorsk fue impactado en alta mar.
Muertos, heridos y daños reportados por Ucrania
Zelenski sostuvo que la nueva ofensiva demuestra que “no ha habido ningún cambio real” en la posición rusa frente a las conversaciones de paz. En su balance, el mandatario reportó daños o destrucción en viviendas, instalaciones energéticas, infraestructura ferroviaria y comercios.
De acuerdo con la información difundida por autoridades ucranianas y reportes de prensa, el ataque dejó al menos cuatro muertos y decenas de heridos. En Kiev murió al menos una persona. Otras dos víctimas fueron mujeres de 50 y 60 años que fallecieron en un mercado de Lozova, en la región de Kharkiv, donde otro ataque dejó un muerto más. Entre los lesionados hubo cinco niños.
Un asesor de Zelenski afirmó que uno de los ataques contra el centro de Kiev incluyó un misil con municiones de racimo, aunque ese señalamiento requiere verificación independiente.
Además del impacto humano inmediato, la ofensiva coincidió con una nueva presión sobre la red eléctrica ucraniana, lo que amenaza el suministro de calefacción, luz y agua en plena temporada fría.
El contexto: diálogo con Estados Unidos y una guerra que sigue escalando
La ofensiva se produjo después de que Putin aceptara “en principio” retomar las negociaciones con Ucrania y Estados Unidos. Sin embargo, las posiciones siguen alejadas y las rondas técnicas previas, realizadas en enero y febrero, apenas dejaron avances más allá de canjes de prisioneros.
Zelenski ha insistido en que solo una reunión de líderes podría destrabar el proceso, mientras reclama a Washington más municiones para los sistemas antiaéreos Patriot y nuevas sanciones contra Rusia. Del lado estadounidense, funcionarios han advertido que esas municiones escasean.
Witkoff había hablado de un “nuevo impulso” hacia la paz tras reunirse con Zelenski en Noruega, pero sus comentarios sobre el supuesto perfil “humanitario” de Putin generaron críticas en Ucrania. El canciller Andri Sibiga respondió que “el apaciguamiento, el servilismo y la adulación no pararán esta guerra. Sólo la fuerza lo hará”.
En paralelo, Rusia aseguró haber derribado 808 drones ucranianos durante la noche. Según el alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, 630 de esos aparatos se dirigían hacia la capital rusa, lo que obligó a restringir el tráfico aéreo en sus aeropuertos. Las autoridades rusas reportaron al menos dos heridos.
En el este de Ucrania, la presión militar también sigue creciendo. Las autoridades ampliaron la evacuación obligatoria de familias con hijos en las zonas de Kramatorsk y Sloviansk, en Donetsk, ante el avance de las tropas rusas, ubicadas a entre cinco y 15 kilómetros. Según el gobernador Vadim Filashkin, permanecer ahí con menores representa un riesgo injustificable.
Fuente: Tribuna

