Ciudad de México.- De acuerdo con el Ministerio de Salud de Palestina, 74 mil 494 personas han sido asesinadas en la Franja de Gaza tras los atentados atribuidos a Hamás el 7 de octubre de 2023, mil 543 de ellos después de un alto al fuego pactado entre Israel y la Autoridad Palestina.
De esta cifra, 38 mil eran mujeres y 21 mil 500 niños, según revelan datos de la ONU. A ello hay que sumarle los desaparecidos, los cuerpos olvidados, los que fueron devorados por los perros. Muchos de ellos fueron calificados como víctimas colaterales en la cruzada del gobierno israelí contra Hamás.
Sobre ello habla NAZA, cinta dirigida por Yuval Abraham y Rachel Szor, ganadores del Oscar a Mejor documental por No Other Land en 2025, en el que retrataron cómo grupos de colonos israelíes desalojan a palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania.
Para matar a otros seres humanos, la gente suele necesitar representarlos de una manera que disminuya su humanidad, convirtiéndolos en números o estadísticas, viéndolos como puntos en una pantalla o catalogándolos simplemente como ‘NAZA’, un acrónimo militar en hebreo que se traduce eufemísticamente como ‘daño colateral'”.
“Al pedir a estos soldados que dibujaran a mano los sistemas que utilizaban, sentimos que no solo obtendríamos una información importante sobre cómo funcionaban, sino también sobre la forma en que las personas implicadas en matanzas masivas a distancia ven y representan a sus víctimas; una aproximación a la mirada del perpetrador”, explican los autores del documental, en entrevista con medios internacionales, incluido TRIBUNA CAPITAL.
La deshumanización del enemigo
Desde los atentados que costaron la vida a centenares de israelíes, el discurso del gobierno local apuntó a borrar la humanidad de la gente no ligada a Hamás y que simplemente hacía sus vidas en la Franja de Gaza.
“A finales de 2023, tras la masacre de Hamás del 7 de octubre, vimos cómo los líderes de nuestro país, con el apoyo de los principales medios de comunicación israelíes y de grandes sectores de la opinión pública, normalizaban ideas genocidas sobre la población de Gaza: que allí no viven civiles inocentes, sino únicamente ‘animales humanos’ indignos de vivir. Comprendimos rápidamente, al hablar con palestinos e israelíes, que estas ideas se estaban traduciendo en acciones militares”.
“Creemos que la película demuestra que la matanza de civiles en Gaza no fue simplemente un daño colateral de la guerra, como solían encuadrarlo los medios de comunicación, sino una acción premeditada, calculada e intencionada, derivada directamente de las decisiones israelíes”, detallan.
Semanas después del inicio de la ofensiva israelí, Yuval Abraham logró contactar a soldados y altos mandos de inteligencia, lo que derivó en una serie de artículos periodísticos publicados en The Guardian desde 2023 hasta 2025. Muchos de esos testimonios se concentran en este filme.
“Los entrevistados de la película son 24 oficiales de inteligencia militar y soldados israelíes, todos los cuales hablaron bajo condición de anonimato. Todos ellos han estado implicados en la vigilancia o en la matanza a distancia de civiles palestinos en Gaza. Sus rostros y voces han sido alterados digitalmente para ocultar sus identidades”.
“Estaba claro que los oficiales no hablarían de otro modo, por temor a represalias del Estado israelí. Precisamente porque sus testimonios implican a un sistema mucho más amplio, y porque los asesinatos en Gaza continúan, sentimos la obligación de hacer públicos sus relatos”, añaden.

“¿Dónde está papá?”: NAZA revela el horror detrás de los asesinatos sistemáticos en Gaza
“Papá llegó a casa”
En el documental, ganador de cinco galardones en el reciente Festival de Venecia, incluyendo el Gran Premio del Jurado, y del reconocimiento a la Mejor película europea del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián, se documentan prácticas de inteligencia detrás de las operaciones realizadas por la milicia israelí.
Desde el uso de la Inteligencia Artificial (IA) llamada Lavanda, que calcula la cantidad de bajas civiles en una acción militar, hasta la decisión de los mandos castrenses de atacar a los presuntos miembros de Hamás por las noches, mientras se encontraban en sus casas, con sus familias, los testimonios hablan con frialdad del cálculo de muertes como cualquier otro presupuesto.
“Nuestro enfoque no está en crímenes de guerra esporádicos cometidos por soldados renegados que desobedecieron órdenes. Está en las órdenes mismas, las políticas, las prácticas aceptadas, el lenguaje y la lógica que hacen posibles esas prácticas, y las personas que operan dentro de ellas. El sistema y sus engranajes”.
“Esto importa, en parte, porque la cuestión del genocidio es inseparable de la cuestión de la intención. A menudo se trata la intención como algo oculto en la mente de los líderes políticos o militares, pero los sistemas también revelan la intención: a través de las reglas que crean, los objetivos que autorizan, los riesgos que aceptan y los patrones que producen repetidamente”, explican.
El hackeo sistemático de teléfonos celulares servía para saber cuándo llegaba a casa la persona a la que el ejército israelí deseaba matar. Con el nombre en clave “papá está en casa”, se disparaba el bombardeo.
Esto es especialmente peligroso en la era de la Inteligencia Artificial y el big data, cuando es posible producir un flujo interminable de supuestas justificaciones militares, convirtiendo cada matanza de civiles en ‘NAZA’, un daño colateral de algún objetivo generado con la ayuda de la IA, evitando así el escrutinio”, añaden.
Al final, el testimonio de un militar que dijo comprender después del genocidio palestino cómo habían hecho los alemanes para vivir bajo la sombra del Holocausto, confirma la crudeza y actualidad de este testimonio fílmico.
“Los soldados israelíes no poseen, en modo alguno, una versión de los hechos más verídica que las víctimas palestinas. La verdad sobre los horrores de Gaza era evidente para muchos, y a nuestro parecer debería haber estado clara para todos desde el mismísimo comienzo del asalto de Israel, a través del testimonio de los palestinos de Gaza que documentaron con valentía su propia destrucción, pagando a menudo con sus vidas”, concluyen.
NAZA se estrena este jueves 22 de octubre en la Cineteca Nacional y en 33 cines de la cadena Cinemex en todo México.

Fuente: Tribuna

