Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum pidió este 20 de octubre de 2026 que el Instituto Nacional Electoral (INE) aclare las presuntas irregularidades en las contrataciones de empresas proveedoras de material electoral y de funcionarios vinculados con esos procesos. En su conferencia matutina, sostuvo que la Auditoría Superior de la Federación debería revisar el caso por tratarse de recursos públicos.

El señalamiento ocurre en medio de una nueva presión pública sobre la consejera presidenta del INE, Guadalupe Taddei, luego de que especialistas y figuras partidistas calificaran como grave e inédita la sospecha de posibles anomalías en la adquisición de materiales electorales.

Sheinbaum pide aclarar las “transas” y revisar el uso de recursos públicos

Durante la mañanera en Ciudad de México, Sheinbaum llamó al INE a explicar las presuntas irregularidades detectadas en contrataciones relacionadas con material electoral y con funcionarios. La mandataria afirmó que la revisión no debería limitarse al ámbito interno del organismo electoral.

“La Auditoría Superior de la Federación debería revisar porque son recursos públicos”, planteó la presidenta, al insistir en que el caso debe transparentarse.

El punto central del reclamo es que el INE aclare si hubo anomalías en la contratación de proveedores de insumos electorales y si existieron decisiones indebidas dentro del organismo.

Crece la presión sobre Guadalupe Taddei y las compras del INE

En paralelo, especialistas y políticos consultados en otra publicación consideraron grave e inédito que Guadalupe Taddei esté bajo sospecha por presuntas irregularidades en la adquisición de materiales electorales.

Entre las exigencias planteadas al INE están:

  • Transparentar los procesos de compra.
  • Iniciar una investigación sobre supuestas presiones a organismos locales.
  • Revisar si hubo intentos de beneficiar a ciertos proveedores.
  • Dejar fuera de cualquier concurso a las firmas cuestionadas mientras se deslindan responsabilidades.

Uno de los señalamientos más duros fue que una sospecha de este tipo no tiene precedente en la historia del entonces IFE ni del actual INE, al sugerirse que directivos pudieran formar parte del negocio de los materiales electorales.

¿Qué se sabe hasta ahora y por qué importa?

Hasta ahora, la información pública disponible apunta a presuntas irregularidades en compras de material electoral, así como a posibles presiones sobre organismos electorales locales para favorecer proveedores. No se detallaron en las fuentes montos de contratos, cifras de inversión ni nombres de empresas presuntamente beneficiadas.

El caso importa porque involucra la compra de insumos clave para la organización de elecciones y el uso de dinero público en una de las instituciones más sensibles del sistema democrático mexicano. Si las acusaciones avanzan, el INE podría enfrentar exigencias de auditoría, investigación administrativa y mayor apertura sobre sus procesos de contratación.

Fuente: Tribuna