Oaxaca, México.- El asesinato del profesor Levi Peralta, integrante de la Sección 22 del SNTE, aceleró el cerco de las fuerzas federales contra el capo conocido como el ‘Señor del Viento’, señalado como uno de los principales líderes criminales en el Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca. El caso se volvió un punto de quiebre luego de que el docente fuera ejecutado el 13 de octubre en San Blas Atempa, tras denunciar presunta venta de droga y reclutamiento de alumnos en una secundaria.

La presión contra esta estructura criminal ya había aumentado por otro hecho que causó indignación en la región: un ataque armado contra una fiesta patronal en la zona de Juchitán, ordenado presuntamente para castigar a un traficante local, en el que murió una niña de 4 años. Ambos episodios detonaron una respuesta federal con envío de efectivos y labores de inteligencia para desmantelar la organización.

¿Qué pasó con el profesor Levi Peralta y por qué el caso elevó la presión?

Levi Peralta fue profesor de la Escuela Secundaria Técnica Número 69 del municipio de San Blas Atempa, donde coordinaba actividades académicas. De acuerdo con la información publicada, el docente denunciaba que alumnos estaban siendo usados para la venta de droga al menudeo y alertaba sobre el reclutamiento de estudiantes por grupos criminales.

El maestro fue asesinado a tiros mientras recibía a estudiantes para iniciar la jornada escolar del 13 de octubre. El crimen provocó la reacción de la Sección 22 del SNTE, que durante una jornada de protesta convocada junto con sindicatos del IMSS y del propio sindicato magisterial realizó una marcha que concluyó en la escuela donde trabajaba. En el plantel, alumnos esperaban junto al féretro del docente.

Según la fuente, este homicidio terminó por consolidar una coincidencia de intereses entre la Sección 22 y las fuerzas federales, en un contexto donde ya existían advertencias sobre el uso de secundarias como puntos de distribución de droga en la zona.

El otro detonante: El ataque a una fiesta patronal en Juchitán

Antes del asesinato del maestro, la operación del grupo criminal ya estaba bajo mayor escrutinio por un ataque armado durante una fiesta patronal en la zona de Juchitán. La agresión, atribuida a una orden del ‘Señor del Viento’, habría buscado castigar a un traficante local que lo desobedeció.

Ese ataque dejó como víctima a una niña de 4 años, un hecho especialmente sensible en Oaxaca por tratarse de celebraciones comunitarias. La publicación señala que, junto con el homicidio del profesor, el capo rompió dos límites socialmente relevantes en la región: afectar una fiesta patronal y confrontar a la Sección 22 del SNTE.

¿Cómo va el operativo y qué señales muestran el debilitamiento del grupo?

La respuesta oficial incluyó despliegue de fuerzas federales y trabajos de inteligencia para golpear la estructura criminal en el Istmo. En ese contexto, la fuente reporta la detención del alcalde en funciones de Juchitán y las renuncias anunciadas en redes sociales de integrantes del gabinete de Salomón Jara.

También se mencionan dos movimientos que apuntan al debilitamiento del grupo: la detención de Cromo, identificado como operador directo de actividades criminales en la región, y la probable huida hacia Guatemala de Bogard, señalado como otro mando estratégico de la organización.

De acuerdo con la información disponible, grupos criminales intentaron movilizar a la población contra el despliegue federal, pero no lo lograron. En ese escenario, el cerco sobre el Señor del Viento se ha estrechado tras los hechos violentos que elevaron la exigencia de intervención en el Istmo de Tehuantepec.

Fuente: Tribuna