Ciudad de México. – El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum prevé construir seis nuevos centros penitenciarios en el país, con una capacidad conjunta de 18 mil 480 espacios y un modelo de operación que no estará a cargo de empresas privadas, de acuerdo con el anuncio del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. Durante la conferencia matutina de este martes 13 de octubre, el funcionario detalló que las instalaciones se proyectan en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, con infraestructura especializada en seguridad, vigilancia y reinserción social.

¿Dónde construirán los seis nuevos centros penitenciarios?

García Harfuch informó que los nuevos complejos se distribuirán en seis entidades: Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz. El plan busca ampliar la infraestructura penitenciaria nacional y fortalecer las condiciones de control y operación de los centros de reclusión.

En conjunto, las instalaciones tendrán una capacidad proyectada de 18 mil 480 personas privadas de la libertad. El anuncio no precisó en la información proporcionada el calendario completo de construcción, el presupuesto total ni las fechas estimadas para la conclusión de cada complejo.

¿Por qué el primer centro estará en Mazatlán?

Por instrucción presidencial, el primer centro penitenciario del proyecto se construirá en Mazatlán, Sinaloa, mediante financiamiento federal. Según el secretario, tendrá capacidad para albergar a 2 mil 640 personas y contará con infraestructura moderna, sistemas de seguridad reforzados y mejores condiciones para su operación y control.

El proyecto se integrará a la estrategia de seguridad aplicada en Sinaloa, donde, de acuerdo con García Harfuch, también se fortalece la Policía Estatal y se asignó personal del Ejército Mexicano para apoyar a la corporación mientras se consolida su capacidad operativa. El funcionario señaló que las acciones incluyen el fortalecimiento de la Policía y la Fiscalía estatales.

¿Qué sistemas de seguridad tendrán las nuevas cárceles?

Los centros penitenciarios contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia y monitoreo, sistemas de inspección y mecanismos para bloquear señales, explicó García Harfuch. También dispondrán de módulos diferenciados para clasificar a las personas privadas de la libertad de acuerdo con sus perfiles y niveles de riesgo.

El objetivo, indicó el funcionario, es mejorar el control penitenciario y evitar que las instalaciones sean utilizadas para actividades delictivas. La distribución interna de los módulos y la tecnología de vigilancia estarán orientadas a atender las necesidades de seguridad de cada población penitenciaria.

¿Cómo buscarán impulsar la reinserción social?

Además de las medidas de seguridad, el proyecto contempla áreas especializadas para educación, empleo, capacitación laboral posterior a la liberación, atención médica y actividades deportivas. Estas instalaciones pretenden ofrecer herramientas que faciliten la reintegración de las personas a la sociedad una vez que cumplan sus condenas.

García Harfuch sostuvo que el propósito es combinar el control de los centros con condiciones adecuadas para la reinserción social. La eficacia de este modelo dependerá también de los programas que se implementen, el personal disponible y la continuidad de los servicios educativos, médicos y laborales.

Fuente: Tribuna