Ciudad de México.- Si bien no existe manera de anticipar la llegada de un desastre natural, preparar a la población es clave para la salvaguarda de sus vidas. Por esta razón, la ONU instituyó en 2009 el 13 de octubre como el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres.
Con las lecciones aprendidas en el sismo del 85, la capital ha desarrollado diversas estrategias para anticiparse. La alerta sísmica, los simulacros y protocolos de emergencia se han sumado a prácticas como la instauración del Sistema Integral de Gestión de Riesgos y Protección Civil.
Mediante esta oficina se analizan los posibles riesgos en puntos focalizados, como pueden ser barrancas y zonas de alta marginación o vulnerabilidad.
Fuente: Tribuna

