Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves 8 de octubre que no ordenará nuevos ataques militares contra Irán antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, programadas para el próximo 3 de noviembre, mientras su gobierno mantiene conversaciones con la República Islámica.
A través de una publicación en redes sociales, el mandatario aseguró que su administración ha sostenido negociaciones productivas con funcionarios iraníes, aunque no descartó que las operaciones militares puedan reanudarse después de los comicios.
La declaración contrasta con sus advertencias de las últimas semanas, cuando mantuvo abierta la posibilidad de intensificar la guerra, que se prolonga desde hace siete meses, pese a que inicialmente había prometido una campaña militar de corta duración.
¿Qué posibilidades hay de un acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán?
Las negociaciones atraviesan un momento complicado luego del fracaso del acuerdo interino firmado en junio, que contemplaba un alto el fuego de 60 días y las bases para alcanzar una paz permanente entre ambos países.
Las diferencias se agravaron por el control del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial. Irán informó recientemente que recibió una contrapropuesta estadounidense, mientras su canciller, Abbas Araghchi, anticipó que podría emitir una respuesta formal en los próximos días.
Trump, por su parte, aseguró que su enviado especial, Steve Witkoff, continúa con las negociaciones indirectas. Sin embargo, durante un mitin en San Antonio, Texas, reconoció que no está convencido de que alcanzar un acuerdo en este momento sea la mejor opción para Washington.
¿Cómo afecta la guerra al comercio internacional de petróleo?
El mandatario considera que Estados Unidos ha ganado influencia sobre Teherán mediante el bloqueo naval y las operaciones de escolta a petroleros en el estrecho de Ormuz. Estas acciones han facilitado las exportaciones de los países del golfo Pérsico, aunque el tráfico marítimo continúa por debajo de los niveles previos al conflicto.
En los últimos días, Irán ha intensificado sus ataques contra embarcaciones que transitan por la zona, mientras los operadores de petroleros cobran tarifas que, en algunos casos, superan el millón de dólares diarios por asumir los riesgos del recorrido.
La tensión también se extiende al estrecho de Bab el-Mandeb, donde Arabia Saudí y el gobierno de Yemen impulsan una campaña contra los rebeldes hutíes respaldados por Irán. Al mismo tiempo, Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región con el posible despliegue del portaaviones USS Theodore Roosevelt, mientras el USS Abraham Lincoln regresa a San Diego tras una misión de duración récord.
Fuente: Tribuna

