Ciudad de México.- Saber cómo reaccionar ante un paro cardiaco es, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte. Y esto es especialmente complejo cuando se trata de menores de edad, quienes no necesariamente tienen la información necesaria para señalar este tipo de malestar.
“Una emergencia cardíaca puede ocurrir frente a cualquier persona. En el caso de un niño, quien esté a su lado puede ser su mamá, su papá, un maestro o un cuidador”, detalla María Guadalupe Jiménez, presidenta de la Asociación por los Corazones Infantiles (Acori).
Los pasos a seguir en una emergencia son los siguientes: Comprobar si el menor reacciona y se encuentra respirando adecuadamente. Llamar a los servicios de emergencia e iniciar la RCP, solo si se cuenta con la capacitación para ella. Solicitar un desfibrilador y continuar con la RCP hasta que reaccione o llegue el personal de emergencias.
Fuente: Tribuna

