Ciudad de México.- El gobierno federal mantiene adeudos por alrededor de 6,000 millones de pesos con empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (AMELAF), por medicamentos que ya fueron entregados desde hace más de cuatro años, de acuerdo con Juan de Villafranca, presidente ejecutivo del organismo. Según explicó, aunque los pagos del IMSS y del ISSSTE avanzan, el mayor rezago se concentra en IMSS-Bienestar.
La advertencia importa porque, de acuerdo con la asociación, hay laboratorios que han seguido surtiendo medicamentos durante los últimos dos años sin haber recibido pago, una situación que presiona especialmente a las farmacéuticas mexicanas que dependen de esos recursos para sostener su operación, cubrir nómina y pagar insumos.
IMSS-Bienestar, el principal foco del adeudo
Juan de Villafranca señaló que los pasivos incluyen deudas de este año, del año pasado e incluso de hace cuatro años. En ese contexto, afirmó que hay empresas que han entregado medicamentos y siguen sin recibir el pago correspondiente.
El directivo precisó que IMSS-Bienestar es actualmente el mayor deudor entre las instituciones públicas mencionadas por la industria, mientras que en el caso del IMSS y del ISSSTE los pagos “van caminando bien”.
El señalamiento ocurre en medio de la presión por garantizar el abasto de medicinas en el sistema público, donde los laboratorios nacionales participan en la producción y suministro de tratamientos para distintas instituciones de salud.
¿Qué impacto tiene para los laboratorios mexicanos?
De acuerdo con la AMELAF, los retrasos de pago afectan sobre todo a los laboratorios mexicanos, que necesitan recuperar el dinero de las ventas para mantener en marcha la fabricación de medicamentos.
Juan de Villafranca explicó que estas empresas deben cubrir sueldos, pagar a proveedores y solventar materiales, servicios e insumos necesarios para la producción. A diferencia de grandes farmacéuticas transnacionales, añadió, un laboratorio nacional de menor tamaño depende más directamente del flujo de recursos para seguir operando.
En términos prácticos, el riesgo para estas compañías es que los atrasos comprometan su capacidad de producción y entrega, justo cuando el sector público requiere continuidad en el suministro.
La promesa de pago rumbo a la licitación 2027-2028
El presidente ejecutivo de la asociación agregó que Eduardo Clark García, subsecretario de Integración Sectorial de la Secretaría de Salud, les ha asegurado que los pagos relacionados con la nueva licitación 2027-2028 se realizarán en tiempo y forma.
Según la versión de la industria, el funcionario también ofreció apoyo para avanzar en el pago de los adeudos pendientes de años anteriores. No obstante, Juan de Villafranca reconoció que ese tema sigue abierto.
Aun con ese escenario, la industria farmacéutica mexicana mantiene su participación en el suministro de medicamentos y, según AMELAF, espera seguir jugando un papel relevante en el abastecimiento para la población.
Fuente: Tribuna
