Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció este martes 22 de septiembre su discurso contra los grupos del crimen organizado de América Latina al equiparar a los cárteles de la droga con el Estado Islámico (ISIS) y defender una respuesta más agresiva contra estas organizaciones.
Durante su intervención ante los líderes mundiales en la Asamblea General de la ONU, Trump afirmó que los cárteles representan una amenaza para Estados Unidos y el hemisferio occidental, y pidió intensificar las acciones contra el denominado narcoterrorismo.
“Al igual que el ISIS, deberían ser asesinados, exiliados o detenidos como combatientes enemigos sin posibilidad de liberación”, declaró Trump, al referirse a los grupos criminales que su gobierno considera una amenaza.
¿Qué implica la ofensiva contra los cárteles?
Las declaraciones se produjeron antes de una reunión con líderes y ministros de Exteriores de la alianza Escudo de las Américas, una coalición impulsada por Washington para fortalecer la cooperación regional contra los cárteles y otras organizaciones del crimen transnacional.
La alianza anunció este martes su primera acción conjunta: proponer sanciones contra 24 grupos considerados por los países participantes como una “amenaza inmediata y compartida”.
La lista incluye a organizaciones como el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Tren de Aragua, la Mara Salvatrucha (MS-13), el Clan del Golfo, el ELN, Los Choneros y grupos disidentes de las FARC, entre otros.
Trump afirmó que las acciones de su administración en Venezuela demostraron que Estados Unidos está dispuesto a utilizar su poder para impedir que, según sus palabras, las amenazas contra su país se afiancen en el hemisferio occidental.
¿Qué países respaldan la estrategia de Trump?
El Escudo de las Américas cuenta entre sus integrantes con gobiernos como los de Argentina, Ecuador y El Salvador, además de Colombia y Perú, que se incorporaron después de cambios de gobierno.
Brasil y México se encuentran entre los países que no se han adherido a la coalición, en un contexto de diferencias sobre el alcance de la estrategia estadounidense contra los grupos criminales.
Desde su regreso al poder, Trump ha impulsado una política de mayor presión contra los cárteles, incluida su designación como organizaciones terroristas extranjeras y operaciones militares contra embarcaciones que autoridades estadounidenses aseguran que transportaban drogas.
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado estas operaciones y han señalado que los ataques han dejado más de 220 personas muertas, denunciándolos como posibles ejecuciones extrajudiciales.
El discurso de Trump también se inscribe en una política de seguridad que busca ampliar la presencia y cooperación estadounidense en América Latina. Su administración ha planteado una renovación de la Doctrina Monroe, a la que el propio mandatario se ha referido como “Doctrina Donroe”.
Fuente: Tribuna
