Ciudad de México.- Familias afectadas por los sismos en la Ciudad de México marcharon este sábado 19 de septiembre para exigir la construcción de vivienda social y la aceleración de políticas públicas que les permitan acceder a una solución habitacional definitiva. La protesta puso de nuevo sobre la mesa la situación de personas damnificadas que, según su reclamo, mantienen afectaciones desde hace 41 años.
El punto central de la exigencia es que, tras la reconstrucción de viviendas colapsadas por los sismos, las autoridades capitalinas impulsen con mayor rapidez programas de vivienda social para atender a las familias que siguen sin una respuesta de fondo.
¿Qué exigen las familias damnificadas?
Las personas que participaron en la movilización demandan que la atención oficial no se limite a la reconstrucción de inmuebles dañados o derrumbados. Su petición es que se establezcan y aceleren políticas de vivienda social en CDMX para garantizar acceso a una casa o departamento a quienes quedaron en condición vulnerable tras los terremotos.
De acuerdo con el reclamo difundido, las familias afectadas consideran que la respuesta institucional ha sido insuficiente para resolver el problema habitacional de largo plazo, pese a que el impacto de los sismos se arrastra desde hace décadas.
El contexto: Afectaciones que se remontan a 1985
La movilización también recordó que parte de las familias afectadas vinculan su situación actual con los daños provocados por el sismo de 1985. Según la información disponible, se trata de personas que aseguran haber enfrentado una espera prolongada para que se atienda su necesidad de vivienda más allá de la reconstrucción material de inmuebles colapsados.
En ese contexto, la marcha por la vivienda social en la capital busca presionar para que el tema vuelva a la agenda pública y se traduzca en acciones concretas para los damnificados.
¿Por qué importa la protesta en CDMX?
La exigencia de las víctimas del 19S y de familias con afectaciones previas apunta a un problema más amplio en la capital: la dificultad de acceder a vivienda asequible después de una emergencia. Para los manifestantes, la reconstrucción por sí sola no resuelve el fondo del problema si no va acompañada de una política habitacional que permita rehacer su vida en condiciones dignas.
La protesta en la CDMX coloca el foco en la necesidad de que las autoridades atiendan no solo los daños estructurales que dejan los sismos, sino también sus consecuencias sociales y habitacionales de largo plazo.
Fuente: Tribuna

