Washington, Estados Unidos.- Una nueva directiva del gobierno de Donald Trump modifica la forma en que se aplica la Ley de Especies en Peligro de Extinción en Estados Unidos ante determinadas muertes accidentales de fauna protegida. El memorando, firmado el 14 de septiembre, establece que ciertas acciones solo serán consideradas ilícitas cuando exista intención dirigida contra animales específicos.
¿Qué cambia con el nuevo memorando?
El documento redefine el alcance del término “take”, utilizado en la legislación para referirse a acciones como perseguir, dañar, matar o capturar ejemplares de especies protegidas. Bajo la nueva interpretación, las muertes derivadas de riesgos previsibles de actividades como la pesca comercial o la tala quedarían fuera de esa disposición cuando no exista una intención específica de afectar a determinados animales.
El memorando plantea como ejemplo el caso de una embarcación que golpea accidentalmente a una ballena. Según el documento, esa acción no constituiría “take” si el rumbo de la embarcación no fue establecido con el propósito de impactar al animal.
Otro ejemplo corresponde a la tala de árboles donde habitan murciélagos. La directiva sostiene que derribar el árbol no constituiría “take” de esos animales a menos que la acción se realizara con el propósito de matarlos o capturarlos.
¿Quién emitió la nueva interpretación?
El documento fue firmado por Brian Nesvik, director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, organismo dependiente del Departamento del Interior. El propio departamento confirmó a la agencia AFP la autenticidad del memorando.
Según el Departamento del Interior, el documento refleja la orientación del Servicio de Pesca y Vida Silvestre para aplicar la legislación después de una norma final que eliminó la definición reglamentaria de “harm”, término que se refiere al daño causado a especies protegidas.
El Center for Biological Diversity, organización que publicó el memorando en línea, y otros grupos conservacionistas han cuestionado el cambio. Los críticos consideran que la nueva interpretación modifica de manera sustancial el alcance de las protecciones establecidas por la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
¿Qué especies podrían resultar afectadas?
Organizaciones ambientalistas señalaron que muchas de las amenazas para especies en peligro o amenazadas no provienen de la caza directa, sino de actividades económicas autorizadas por las autoridades federales. Beth Lowell, vicepresidenta de Oceana, afirmó que los cambios alteran el equilibrio entre la actividad económica y las medidas de protección contempladas por la legislación.
Oceana identificó a la ballena franca del Atlántico Norte como una de las especies que podría enfrentar riesgos por esta modificación. De acuerdo con la organización, quedan alrededor de 380 ejemplares de esta especie.
Entre sus principales amenazas se encuentran los enredos en artes de pesca y las colisiones con embarcaciones. Estos riesgos están relacionados precisamente con actividades que pueden ocurrir sin que exista una intención directa de matar o capturar a los animales.
La nueva interpretación centra la aplicación de la disposición en conductas dirigidas intencionalmente contra uno o varios ejemplares concretos. Su alcance dependerá de cómo las autoridades apliquen esta directiva en casos relacionados con especies protegidas y actividades económicas durante los próximos meses.
Fuente: Tribuna

