Ciudad de México.- El robo en calle o transporte público en CDMX aumentó durante 2025 y alcanzó una tasa superior al doble de la media nacional, de acuerdo con el dato reportado para este delito. A nivel país, el promedio se ubicó en 5 mil 641 delitos por cada 100 mil habitantes, mientras que la Ciudad de México quedó por encima de ese nivel.
La cifra importa por su impacto directo en la vida diaria: se trata de un delito que afecta traslados, rutinas de trabajo, escuela y actividades cotidianas de millones de personas que caminan o usan el transporte público en la capital.
¿Qué revela el aumento del robo en calle y transporte público en CDMX?
El dato difundido muestra un repunte en uno de los delitos más visibles para la población. Que la tasa de la CDMX sea más del doble de la media nacional indica una presión mayor sobre la seguridad en espacios públicos y en el sistema de movilidad.
En términos prácticos, este tipo de robo suele concentrar la preocupación de usuarios del transporte y peatones porque ocurre en trayectos cotidianos y puede modificar hábitos, horarios y rutas.
La comparación con el resto del país
El punto de referencia nacional para 2025 fue de 5 mil 641 delitos por cada 100 mil habitantes. Frente a esa base, la capital del país se colocó muy por encima, lo que refuerza la diferencia entre la incidencia local y el promedio del resto de las entidades.
Aunque la fuente principal no detalla el número exacto alcanzado por la Ciudad de México, sí establece que la tasa local fue superior al doble del promedio nacional, un indicador suficiente para dimensionar la magnitud del problema en la capital.
¿Por qué este dato es relevante para la población?
El aumento del robo en transporte público y en la vía pública no solo refleja un problema de seguridad, también afecta la percepción de riesgo y la movilidad diaria. Para la población, esto se traduce en mayor atención a horarios, zonas de traslado y medidas de prevención personales.
El reporte vuelve a colocar en el centro la discusión sobre la seguridad en la Ciudad de México, especialmente en espacios donde la ciudadanía tiene contacto directo con el delito: calles, paraderos, estaciones y unidades de transporte.
Fuente: Tribuna

