Ciudad de México.- Al menos 1,600 viviendas en Iztapalapa enfrentan riesgos debido a la presencia de 2,984 grietas identificadas en el espacio público, informó la alcaldesa Aleida Alavez Ruiz. Sin embargo, aclaró que los inmuebles no ameritan un desalojo automático, ya que cada caso requiere un dictamen estructural específico.
Las zonas con mayor vulnerabilidad se concentran en Santa Martha Acatitla, El Molino, Ejidos de Santa María Aztahuacán y El Rosario, así como en las direcciones territoriales de Acatitla, Aztahuacán, Quetzalcóatl y Tezonco. Este fenómeno responde a hundimientos diferenciales, la transición de materiales en el subsuelo y fugas en las redes hidráulicas.
Para mitigar el problema, la demarcación ha intervenido 132 oquedades entre 2025 y lo que va de 2026, con una inversión de 18 millones de pesos. Los trabajos se centran en la construcción de cajones disipadores —técnica validada por el Instituto de Ingeniería de la UNAM—, los cuales sustituyen al relleno tradicional con materiales rígidos que solían fragmentar aún más el terreno circundante.
También se creó la Dirección de Atención y Estudios de Riesgos Geológicos para realizar labores de campo con radares de penetración terrestre. Ante la expansión del problema en el oriente del valle de México, la alcaldesa propuso en un foro conjunto con Tláhuac y Xochimilco la creación de un programa regional, un comité permanente de grietas y una comisión metropolitana, además de endurecer regulaciones contra el tránsito pesado y financiar estudios de mecánica de suelos en unidades habitacionales.
Fuente: Tribuna

