Estados Unidos.- Cilia Flores, ex primera dama de Venezuela y esposa del expresidente Nicolás Maduro, solicitó este jueves 10 de septiembre a un juez de Estados Unidos que le permita continuar su proceso bajo arresto domiciliario mientras espera juicio por cargos relacionados con narcotráfico.
Sus abogados, Mark Donnelly y Andrés Sánchez, argumentaron que Cilia Flores, de 69 años, merece la oportunidad de enfrentar el proceso fuera de prisión debido al deterioro de una afección cardíaca que padece desde hace años.
¿Por qué Cilia Flores busca salir de prisión?
En documentos presentados el miércoles, la defensa señaló que Flores padece un prolapso de la válvula mitral y que desde su arresto no ha recibido la inyección mensual que, según sus abogados, necesita para controlar su padecimiento.
La defensa solicitó al juez Alvin K. Hellerstein que permita su traslado de una cárcel federal de Brooklyn a una vivienda ubicada dentro del distrito judicial federal de Manhattan, donde permanecería bajo estrictas medidas de vigilancia.
De acuerdo con la propuesta, Flores tendría vigilancia armada las 24 horas, solo recibiría visitas autorizadas por el tribunal y la fiscalía, además de contar con monitoreo por video y llamadas telefónicas grabadas.
¿Qué otros problemas de salud enfrenta la ex primera dama?
Los abogados afirmaron que Cilia Flores ha recibido tratamientos con aspirina infantil, una estatina, diltiazem y nitroglicerina para atender dolores de pecho. También reportaron problemas constantes de reflujo y gastritis, la pérdida de dos molares y una reducción de más de 11.3 kilogramos de peso.
Los médicos, según la defensa, le recomendaron someterse a un cateterismo cardíaco, procedimiento que eventualmente podría derivar en otras intervenciones. Sus abogados sostienen que necesitaría un periodo adecuado de recuperación en un entorno favorable.
Flores y Maduro permanecen detenidos en una cárcel de Brooklyn desde que fuerzas estadounidenses los trasladaron a Nueva York tras una operación realizada en Caracas a principios de enero. Ambos se han declarado inocentes de los cargos que los vinculan con una presunta conspiración para enviar cocaína a Estados Unidos.
En una solicitud presentada por separado, la pareja pidió que se desestimara la acusación formal, argumentando que cuentan con inmunidad derivada de sus posiciones como líder y primera dama de un país extranjero. Los fiscales federales todavía no han respondido a la petición de arresto domiciliario y el juez Hellerstein no se ha pronunciado.
La defensa reconoció que el personal penitenciario ha tratado con respeto a Flores y Maduro y que ella ha recibido atención médica de profesionales tanto en prisión como en un hospital. Sin embargo, sus abogados sostienen que un centro de detención no cuenta con las condiciones necesarias para su eventual recuperación médica.
Fuente: Tribuna

