Ottawa, Canadá.- Los aranceles de represalia de Canadá contra productos de Estados Unidos entraron en vigor poco después de la medianoche de este martes 8 de septiembre, luego de que fracasaran las negociaciones entre ambos gobiernos. Las nuevas medidas, impulsadas por el primer ministro Mark Carney, afectan mercancías estadounidenses por 20 mil millones de dólares, con tasas de entre 15 por ciento y 50 por ciento en sectores como acero, muebles, ropa y electrónica.

¿Qué productos estadounidenses pagarán nuevos aranceles?

Las medidas representan una represalia dólar por dólar frente a los gravámenes impuestos por el Gobierno de Donald Trump y amplían la presión sobre una relación comercial que acumula 18 meses de tensiones. La disputa abarca productos de distintas industrias y eleva el riesgo de que empresas y consumidores de ambos países enfrenten mayores costos.

Michael Harvey, director ejecutivo de la Alianza Canadiense para el Comercio Agroalimentario y miembro del comité asesor de Carney sobre las relaciones económicas bilaterales con Estados Unidos, advirtió sobre el riesgo de una escalada. “Lo que nos preocupa es una espiral de escalada”, afirmó, aunque reconoció que el Gobierno canadiense necesita conservar capacidad de negociación.

¿Cómo responden los aranceles de Trump?

Los gravámenes estadounidenses aplicados el mes pasado afectan productos canadienses como vino, muebles, lácteos, cemento, ropa, cañas de pescar y equipo de hockey, por un valor aproximado de 20 mil millones de dólares. Esa cantidad representa alrededor del 5 por ciento de las exportaciones de Canadá hacia Estados Unidos, según los datos citados de ambos gobiernos.

Canadá envió este año casi 68 por ciento de todas sus exportaciones a Estados Unidos, mientras que aproximadamente 80 por ciento de esos envíos se realizó libre de aranceles gracias a las disposiciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, los nuevos gravámenes estadounidenses, establecidos bajo una ley de la época de la Gran Depresión, no permiten a Ottawa acogerse a esas exenciones.

T-MEC enfrenta mayor incertidumbre por la guerra comercial

La escalada también genera dudas sobre el futuro del T-MEC, cuya revisión se encuentra en el horizonte después de que Trump rechazara extender el acuerdo por otra década. La incertidumbre sobre las condiciones comerciales ha comenzado a preocupar a sectores vinculados con la inversión y el crecimiento económico canadiense.

Carney sostuvo la semana pasada que su Gobierno está dispuesto a alcanzar un acuerdo comercial que beneficie a ambos países. Sin embargo, una fuente gubernamental citada en la información señaló que actualmente no existen conversaciones entre ministros o funcionarios de Canadá y Estados Unidos.

 

Fuente: Tribuna