Estados Unidos.- La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, rechazó este lunes 7 de septiembre la propuesta del presidente Donald Trump de cambiar el nombre del estado por el de “Nueva América”. Lujan Grisham argumentó que la denominación de Nuevo México tiene raíces históricas anteriores a la fundación de Estados Unidos como nación independiente.
Trump planteó la idea durante una intervención pública, presentándola como una propuesta para modernizar la identidad del estado. La gobernadora respondió de inmediato calificando la sugerencia como una ocurrencia que no merece consideración seria por parte de las autoridades estatales ni federales.
En su respuesta, Lujan Grisham enfatizó que el nombre Nuevo México no está a debate ni es susceptible de cambio por decisión de autoridades federales. La gobernadora indicó que la identidad histórica y cultural del estado permanece inmodificable independientemente de propuestas externas.
¿Cuál es la antigüedad del nombre Nuevo México?
El nombre Nuevo México data de la época colonial española, cuando la región fue denominada así por conquistadores que exploraban territorios al norte de México. La denominación fue adoptada oficialmente durante el período de administración española y posteriormente mantuvida bajo el dominio de México antes de la guerra de 1846-1848 que resultó en la cesión del territorio a Estados Unidos.
El estado de Nuevo México ingresó a la Unión en 1912, hace más de 110 años, conservando su nombre histórico. La denominación es uno de los elementos fundamentales de la identidad política y cultural de la entidad federativa estadounidense, reconocida en documentos constitucionales, tratados internacionales y legislación federal.
¿Cuál fue la reacción de autoridades estatales?
Funcionarios del gobierno estatal de Nuevo México rechazaron públicamente la propuesta de Trump como irrelevante para la agenda de gobierno. Las autoridades señalaron que los esfuerzos estatales se concentran en asuntos de política pública, economía y servicios públicos, no en cambios nominales impulsados desde nivel federal.
Legisladores locales también se pronunciaron sobre el tema, reafirmando el compromiso con la preservación de la identidad histórica del estado. Varios representantes electos indicaron que cualquier cambio de nombre requeriría procesos legislativos complejos que no representan una prioridad para la población de Nuevo México.
La respuesta de Lujan Grisham se enmarca en un contexto de tensiones políticas recurrentes entre autoridades estatales y federales. La gobernadora ha sido frecuentemente crítica de políticas federales implementadas durante administraciones anteriores, particularmente en temas migratorios y de seguridad fronteriza que impactan a Nuevo México directamente.
Fuente: Tribuna

