Washington, Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes 4 de septiembre que México tiene poco que ofrecer a su país y mencionó entre sus productos los “tamales picantes” y los tomates. El mandatario sostuvo que Estados Unidos registra un déficit comercial de 195 mil millones de dólares con México, aunque aseguró que no pretende romper la relación comercial debido a su buena relación con la presidenta Claudia Sheinbaum.
¿Qué dijo Trump sobre el comercio con México?
Durante una conversación con periodistas en el Despacho Oval, Trump fue cuestionado sobre su amenaza de suspender el comercio con países que mantienen un superávit comercial con Estados Unidos. Al referirse a México, aseguró que Washington podría dejar de comerciar con el país mediante una sola firma y, según sus cálculos, no tendría pérdidas significativas.
“Si dejara de comerciar con ellos, no perderíamos nada. Bastaría con una sola firma. Perdemos 195.000 millones de dólares al año con México”, afirmó. Después agregó: “Ellos no tienen nada que nosotros realmente necesitemos. Es decir, tienen tamales picantes, tomates, un par de cosas… pero, básicamente, no tienen nada que nosotros necesitemos”.
Trump destaca su relación con Sheinbaum
Pese al tono de sus declaraciones sobre el intercambio comercial, Trump aseguró que no busca interrumpir los vínculos económicos históricos entre ambos países. El presidente estadounidense destacó de manera particular la relación que mantiene con Sheinbaum y expresó respeto hacia la mandataria mexicana.
“No quiero hacer eso porque nos llevamos muy bien con la presidenta. Nos cae bien la presidenta, la respetamos mucho”, declaró Trump. También sostuvo que Estados Unidos cuenta con los recursos necesarios para abastecerse por sí mismo: “Tenemos petróleo, lo tenemos todo”, afirmó durante su intervención.
México y el T-MEC enfrentan un escenario de tensión
Las declaraciones se producen mientras Estados Unidos y Canadá atraviesan una nueva etapa de confrontación comercial. Trump aludió a la ruptura del diálogo entre Washington y Ottawa y a la imposición de gravámenes estadounidenses de 50 por ciento sobre productos canadienses con un valor de 20 mil millones de dólares, a los que Canadá responderá con aranceles similares.
Fuente: Tribuna
