Ciudad de México.- Lo que alguna vez fue moneda de cambio, ofrenda a los dioses, bebida ritual, símbolo de prestigio e ingrediente medicinal, hoy enfrenta una paradoja: México conserva la herencia cultural del cacao, pero ya no produce suficiente grano para abastecer por sí mismo a su industria chocolatera.
Cada 2 de septiembre, el país conmemora el Día Nacional del Cacao y el Chocolate. La fecha llega con una realidad menos celebratoria: México produjo 27 mil 874 toneladas de cacao en 2025, de acuerdo con la Secretaría de Agricultura, principalmente en Tabasco y Chiapas.
La dependencia externa es considerable. Data México, de la Secretaría de Economía, reportó que en 2024 el país importó 296 millones de dólares en cacao en grano y exportó apenas 1.54 millones.
La ecuación cambia cuando el cacao se transforma. Ese mismo año, México exportó 833 millones de dólares en chocolate y otras preparaciones con cacao, frente a importaciones por 474 millones: un superávit de 359 millones.
México tiene capacidad para agregar valor y competir con productos elaborados, pero su base agrícola no alcanza a sostener esa industria. El contraste pesa más por su historia. Olmecas, mayas y mexicas utilizaron el cacao como alimento, tributo, medio de intercambio y elemento ceremonial mucho antes de que el chocolate llegara a Europa.
México conserva el origen y participa del negocio. El desafío está en fortalecer la raíz de la cadena: producir más cacao mexicano y lograr que el valor generado alrededor del chocolate alcance también al campo.

Fuente: Tribuna
