Ottawa, Canadá.- El primer ministro Mark Carney exigió a Estados Unidos abandonar las provocaciones y respetar la soberanía de Canadá antes de retomar negociaciones comerciales serias. El mandatario calificó como impropios los recientes ataques de funcionarios estadounidenses contra su país y advirtió que Ottawa no aceptará condiciones que limiten sus intereses económicos.

¿Qué reclamó Carney al Gobierno de Trump?

Carney respondió a las críticas e insultos de integrantes del gabinete estadounidense contra las Fuerzas Armadas canadienses y consideró que esas declaraciones no corresponden al comportamiento esperado de funcionarios públicos. También cuestionó las burlas dirigidas a cadetes canadienses y la nueva denominación utilizada por Washington para el lago Ontario.

“Cuando los estadounidenses dejen de hacer memes, de lanzar pullas y de intentar parecer duros, y empiecen a tomarse en serio estas conversaciones, podremos mantenerlas”, afirmó el primer ministro. Según Carney, este tipo de acciones dificulta la construcción de una relación comercial estable entre ambos países.

Canadá no aceptará límites a sus acuerdos

Aunque endureció su discurso, el dirigente liberal aseguró que Canadá mantiene disposición para alcanzar un acuerdo comercial “mutuamente beneficioso” con Estados Unidos. Sin embargo, sostuvo que cualquier negociación deberá respetar la soberanía canadiense y permitir que Ottawa establezca acuerdos de libre comercio con otros países.

“Canadá es un Estado soberano. Firmaremos acuerdos de libre comercio con los países con los que queramos firmarlos”, sostuvo Carney. El mandatario rechazó particularmente propuestas que, según explicó, podrían restringir la capacidad canadiense para diversificar sus relaciones comerciales.

Carney rechaza convertir industrias en “filiales”

El primer ministro también denunció que algunas condiciones planteadas por Washington podrían convertir sectores industriales estratégicos de Canadá en “filiales” de compañías estadounidenses. A su juicio, otras medidas terminarían provocando la desaparición gradual de determinadas industrias nacionales.

“No vamos a aceptar esas condiciones”, afirmó Carney, al defender la capacidad de Canadá para proteger sus sectores productivos y sus intereses económicos. Sus declaraciones reflejan uno de los principales puntos de tensión entre ambos gobiernos en medio de las diferencias comerciales.

El mensaje llegó después de que el Partido Liberal ganara las tres elecciones parciales celebradas el lunes. Carney interpretó el resultado como respaldo a su estrategia para fortalecer la economía canadiense y reducir su dependencia de Estados Unidos, aunque rechazó que el triunfo se debiera directamente a las presiones de Donald Trump: “No, se debe a nuestro plan”.

Fuente: Tribuna