Ciudad de México.- “La Ciudad de México ha erigido su modernidad a costa de expulsar hacia sus bordes lo que el centro no desea mirar”, así lo consideró Carlos Cruz, fundador de Cauce Ciudadano, organización que busca disminuir violencias en poblaciones vulnerables en la Zona Oriente del Valle de México, durante una conferencia en El Colegio Nacional.

Cruz ofreció una severa radiografía sobre cómo las decisiones urbanas convirtieron a los límites metropolitanos en la versión contemporánea de la ‘Corte de los Milagros’ descrita por Víctor Hugo. El conferencista sostuvo que las periferias no nacieron marginadas, sino que fueron “periferizadas”.

En este proceso, la urbe fue depositando en sus orillas aquello que prefería ocultar y alejó agua, transporte digno y servicios de la población trabajadora. “La inequidad no solamente distribuye de manera desigual el dinero, distribuye también el tiempo, las distancias y los servicios públicos”, afirmó en su intervención.

La ciudad exporta sus impactos

El especialista enfatizó que la periferia es el espacio donde se explica la resiliencia urbana. El milagro cotidiano es que las comunidades construyen economía, cultura y solidaridad a pesar del abandono. Por ello, instó a invertir la lógica tradicional e integrar derechos a las orillas: Ninguna sociedad puede expulsar indefinidamente a una parte de su población y esperar que carezca de consecuencias políticas. La democracia debe llegar antes que la desesperanza en forma de agua, transporte, vivienda, justicia y seguridad”.

Mientras el centro concentra la infraestructura y las oportunidades, la periferia absorbe la carga del encierro, la contaminación y la precariedad habitacional.

Fuente: Tribuna