Guerrero, México.- El profesor indígena me’phaá y asesor técnico pedagógico Federico García Parra fue asesinado a balazos el pasado miércoles 26 de agosto, en el municipio de Atlixtac, Guerrero, en un contexto marcado por la violencia y las desapariciones que afectan a comunidades de la Montaña Alta.

El docente fue atacado por dos hombres que viajaban en motocicleta, cuando salía de una reunión del Consejo Técnico en la escuela primaria bilingüe “Antonio Plaza”, en Zapotitlán Tablas. El crimen ocurrió a unos metros del ayuntamiento y de la comandancia policial, de acuerdo con el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan.

¿Por qué el asesinato de Federico García Parra genera indignación?

Familiares y habitantes de la región señalaron que durante el último año también fueron asesinados otros dos profesores, Abel Albino Torres, y una pareja de comerciantes, Cristal Avilés Sierra y Emilio Pacheco Florentino. Hasta ahora, ninguno de estos casos ha sido esclarecido.

García Parra, además de desempeñarse como docente, buscaba a su hijo Luis Fernando García Sánchez, quien fue privado de la libertad el 10 de septiembre de 2025 mientras viajaba en transporte público. El profesor se integró al colectivo Luciérnaga, una luz en la oscuridad, desde donde acompañaba a otras familias buscadoras y denunciaba la violencia en la zona.

A casi un año de la desaparición de su hijo, familiares aseguran que no existen avances para localizarlo. Federico García Parra fue asesinado sin conocer el destino de Luis Fernando, quien permanece desaparecido.

¿La presencia de autoridades ha logrado frenar la violencia en la Montaña?

Habitantes de la Montaña de Guerrero denunciaron que viven bajo amenazas constantes de grupos criminales, entre ellos Los Ardillos, mientras que el gobierno federal también ha señalado la presencia de Los Tlacos en la región.

El Centro Tlachinollan y el colectivo Luciérnaga acusaron a la policía municipal de desatender denuncias y llamados de auxilio. En el caso de García Parra, señalaron que el ataque ocurrió cerca de instalaciones oficiales, lo que, a su consideración, evidencia una omisión de las autoridades.

La violencia se extiende por distintas comunidades de Guerrero. El 25 de agosto, la Fiscalía estatal confirmó el hallazgo de cuatro cuerpos desmembrados cuyos restos fueron abandonados sobre una carretera en Chipala, mientras autoridades federales realizaban acciones de apoyo a familias desplazadas.

El gobierno federal mantiene el Plan Maestro para la Montaña Alta y Baja de Guerrero, que contempla atención a comunidades afectadas por el desplazamiento forzado. Sin embargo, habitantes de municipios como Zapotitlán Tablas y Atlixtac sostienen que las acciones implementadas no han conseguido detener los delitos ni garantizar la seguridad de la población.

Fuente: Tribuna