Ciudad de México.- El Metrobús de la Ciudad de México proyecta que 60% de su flota esté integrada por autobuses eléctricos hacia 2033, lo que representaría alrededor de 700 unidades, informó este jueves 27 de agosto María del Rosario Castro, directora general del sistema.
Actualmente, el organismo cuenta con aproximadamente 168 autobuses eléctricos, equivalentes a 20% de su flota. La sustitución avanzará gradualmente conforme los vehículos convencionales concluyan su vida útil.
¿Cómo avanzará la electrificación del Metrobús?
María del Rosario Castro explicó que la transición se realizará de acuerdo con las necesidades de las siete líneas del sistema, que movilizan alrededor de 1.6 millones de usuarios. Entre las próximas rutas consideradas para la sustitución se encuentra la Línea 6.
La funcionaria advirtió que uno de los principales retos será ampliar la infraestructura eléctrica, así como garantizar suficiente potencia y capacidad de recarga en los patios donde se resguardan los autobuses.
Para ello, Metrobús trabaja en el rediseño de sus patios con la incorporación de cargadores y analiza instalar paneles solares para generar una parte de la electricidad necesaria. También se estudian sistemas de carga rápida y equipos más eficientes.
¿La electromovilidad llegará a otras ciudades del país?
La estrategia federal contempla extender la sustitución de unidades convencionales mediante las llamadas Rutas del Bienestar, especialmente en ciudades donde todavía circulan vehículos con más de 20 o 25 años de antigüedad.
Rodolfo Osorio, responsable de electromovilidad de la Secretaría de Economía, señaló que Chetumal, Quintana Roo, será uno de los proyectos modelo. En esa ciudad se prevé incorporar 66 autobuses eléctricos Taruk, de los cuales cinco ya están en circulación.
El proyecto contempla la participación de los gobiernos federal, estatal y municipal, además de la banca de desarrollo y organismos de cooperación internacional. También existen proyectos de modernización en entidades como Zacatecas, Sinaloa y Tlaxcala.
La estrategia busca, además, fortalecer la industria nacional de vehículos eléctricos. El autobús Taruk es de fabricación mexicana y cuenta con alrededor de 73% de contenido nacional, lo que podría facilitar su comercialización en Estados Unidos.
El interés por estas unidades incluso ha llegado a Los Ángeles, cuyas autoridades solicitaron información al gobierno mexicano ante sus planes para incorporar autobuses eléctricos rumbo a los Juegos Olímpicos. La apuesta oficial es que los proyectos de electrificación puedan replicarse en distintas ciudades del país.
Fuente: Tribuna
