Ciudad de México.- En el marco del Día Nacional de las Personas Adultas Mayores, que se celebra este 28 de agosto en México, el envejecimiento poblacional enciende las alarmas económicas. El Fondo Monetario Internacional (FMI) reveló que, gracias a no aprovechar el bono demográfico por falta de inversión en capital humano, el país se encamina a un problema financiero: Para 2030, las personas de 60 años y más, 14.96 por ciento, superarán a la infancia de 0 a 14 años.

México envejece con la esperanza de vida más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la parte más complicada la enfrentan los jóvenes. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) revela que, mientras 251 mil adultos mayores entraron al mercado laboral, el 83 por ciento en la informalidad y sin acceso a salud, 82 mil jóvenes de 15 a 19 años quedaron desplazados. La fragilidad física desplaza a las nuevas generaciones a empleos precarios para sostener a los mayores.

Apoyos gubernamentales

El costo de envejecer amenaza la viabilidad del gasto público. El programa ‘Pensión para el Bienestar‘ ocupa recursos y su costo alcanzará 2.08 billones de pesos para 2050, reduciendo el margen fiscal para salud, educación e infraestructura. Las pensiones contributivas consumieron en 2025 el 16.8 por ciento del presupuesto público, superando por más del doble a la inversión física nacional.

Esta carga social recae de forma desproporcionada en los hogares: un cuidado privado mensual promedia 22,500 pesos, absorbiendo casi la totalidad del ingreso medio familiar (25,955 pesos). El costo económico recae además en las mujeres, cuyo trabajo de cuidados no remunerado equivale al 26.3 por ciento del PIB, dejándolas con una pensión 11 por ciento menor en la vejez. Envejecer en México se ha convertido en una bomba de tiempo financiera.

Fuente: Tribuna