Ciudad de México.- La organización ambientalista Greenpeace lanzó este 23 de agosto una petición en línea para detener la promoción del fracking como técnica sustentable en México, tras las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre los beneficios potenciales del método de extracción de hidrocarburos que, de acuerdo con la mandataria, reduciría la dependencia energética de Estados Unidos (EU). La iniciativa busca recopilar firmas de ciudadanos opuestos a la expansión de esta práctica en el territorio mexicano. Los activistas argumentan que, de ninguna manera, la técnica debe presentarse como una solución responsable con el ambiente.
Greenpeace subrayó en su página web que México enfrenta actualmente impactos ambientales y de salud tras la explosión del pozo de gas Krem-1, así como por otros incidentes relacionados con la industria petrolera. La organización recalcó que el hecho de que el gobierno mexicano permita la exploración del fracking no convencional es una contradicción con compromisos previos. De acuerdo con los lineamientos del grupo, el fracking no es solamente algo técnico, pues también convergen en su implementación factores políticos, territoriales, climáticos y de derechos humanos.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado que el fracking podría contribuir a reducir la dependencia energética de México respecto a Estados Unidos. Según Greenpeace, esta declaración de la dignataria pretende señalar las posibles ventajas de la técnica en términos de autosuficiencia energética y, por ende, se estaría avalando el fomento de la práctica en suelo azteca. Este hecho fue el que conllevó la apertura en línea de una recogida de firmas contra el fracking en México.
¿Qué argumentos esgrimen los activistas contra el fracking?
Los ambientalistas de Greenpeace sostienen que el fracking no debe ser clasificado como una alternativa sustentable para el sector energético mexicano. En sus planteamientos cuestionan la viabilidad ambiental de la técnica y advierten sobre los posibles efectos negativos en los ecosistemas del país. La organización ha enfatizado que rechaza cualquier intento de normalizar esta práctica extractiva bajo argumentos de sostenibilidad.
La petición en línea representa un mecanismo de movilización ciudadana para expresar la oposición a la expansión del fracking en territorio mexicano. Los activistas buscan que el gobierno considere las voces de la sociedad civil en la toma de decisiones sobre políticas energéticas. La iniciativa permite que cualquier ciudadano interesado agregue su nombre a la causa en contra de la técnica de extracción de hidrocarburos.
¿Cuál es la postura del Gobierno Federal sobre esta técnica?
Las declaraciones de Sheinbaum sobre el fracking como herramienta para fortalecer la independencia energética del país han motivado la reacción de organizaciones ambientalistas. La presidenta ha presentado la técnica como una opción que podría complementar la estrategia energética nacional, pero el gobierno federal no ha emitido hasta el momento un posicionamiento oficial sobre la petición de los activistas.
El debate en torno al fracking en México refleja tensiones entre consideraciones de política energética y preocupaciones ambientales. Diversas organizaciones de la sociedad civil mantienen una postura crítica frente a cualquier expansión de métodos de extracción de hidrocarburos. La recolección de las firmas por parte de Greenpeace evidencia la existencia de sectores que demandan mayor cautela en la adopción de medidas de esta índole.
Fuente: Tribuna
