Ciudad de México.- Frente a la Comisión de Derechos Humanos capitalina, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, propuso la construcción de un nuevo modelo penitenciario con enfoque humanista y centrado en la reinserción social.
Sin embargo, la propuesta de la mandataria va a encontrarse con una dura realidad, una crisis estructural de opacidad, impunidad y violencia en el sistema penitenciario capitalino. El sistema alberga a más de 26 mil internos en 13 penales donde las paredes no son suficientes para detener el delito. Investigaciones recientes revelan la articulación de extorsiones desde celdas del Reclusorio Oriente, disputas entre cárteles, tráfico de drogas y falta de datos públicos.
A esto se suma la tragedia del penal femenil de Santa Martha Acatitla, donde seis mujeres murieron en tan solo 90 días durante 2026. De acuerdo con México Evalúa, la Ciudad de México reporta un 96.01 por ciento de impunidad penal, con apenas el 6.28 por ciento de los casos llegando ante un juez, lo que satura las prisiones con personas en prisión preventiva prolongada.
Infraestructura federal: seis nuevos centros estatales
Tal es la presión que enfrentan las cárceles locales que la presidenta Claudia Sheinbaum ha decidido intervenir, pues en una conferencia matutina anunció la edificación de seis nuevos centros penitenciarios enfocados en el fuero estatal, área que concentra el mayor hacinamiento del país.
Aunque el proyecto se encuentra en fase de planeación y sin un monto definitivo, busca despresurizar los penales locales ubicados en Ciudad de México, Jalisco, Morelos y Estado de México, junto a una estrategia de revisión de casos para liberar a procesados por delitos menores o sin sentencia.
Fuente: Tribuna
