Ciudad de México.- El embajador de Estados Unidos (EU) en México, Ronald Johnson, celebró este miércoles 19 de agosto la declaración de culpabilidad emitida por un jurado federal contra Chandler Britain Bradford, un ciudadano estadounidense de 37 años que traficaba armas destinadas a los cárteles mexicanos. El diplomático señaló en un mensaje en su cuenta oficial de X que la investigación vinculada al caso de Britain Bradford reveló un esquema que permitió ensamblar 5 mil 700 rifles semiautomáticos y mover más de 3.5 millones de dólares en una operación asociada con el crimen organizado. El fallo fue emitido el lunes 17 de agosto por un tribunal del Distrito Oeste de Texas y, tras concluir el juicio, Bradford quedó expuesto a una pena de hasta 20 años de prisión federal.

Ronald Johnson precisó que sigue trabajando con sus socios y colegas mexicanos para evitar que cualquier tipo de armamento llegue a la delincuencia organizada. El embajador enfatizó que esta coordinación es fundamental para reducir la violencia vinculada con el crimen organizado. El funcionario estadounidense alegó que la sentencia contra el traficante forma parte de los operativos coordinados entre autoridades de México y EU contra los esquemas que propician el flujo de armas hacia grupos criminales en el territorio nacional.

Las autoridades estadounidenses han identificado el tráfico de armas como uno de los principales factores que alimenta la capacidad operativa de los cárteles mexicanos. Decenas de miles de armas cruzan anualmente desde Estados Unidos hacia México a través de redes de traficantes, y el arsenal incluye pistolas, rifles de asalto y metralletas que se utilizan en enfrentamientos entre grupos rivales y contra las autoridades.

¿Cómo opera el tráfico de armas hacia México?

El tráfico de armas funciona mediante redes que compran legalmente armamento en Estados Unidos y lo transportan de forma ilegal hacia territorio mexicano. Estos grupos aprovechan la cercanía geográfica con la frontera norte de México para distribuir los arsenales entre los distintos cárteles. Los compradores utilizan terceros para adquirir las armas, una práctica conocida como ‘ compra de paja’ en Estados Unidos.

Una vez en México, las armas se distribuyen entre células de grupos delictivos que las utilizan en operaciones de narcotráfico, extorsión, secuestro y enfrentamientos territoriales. Los arsenales también llegan a mafias locales que cometen crímenes contra la población civil. La cadena de suministro involucra a transportistas, distribuidores locales y receptores finales en células criminales.

¿Cuál es el alcance de la coordinación binacional?

La Embajada de Estados Unidos en México ha participado activamente en operativos conjuntos con instituciones mexicanas como la Guardia Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Federal. Agentes del Negociado Federal de Investigaciones de Estados Unidos trabajan en México bajo acuerdos de cooperación bilateral, y estos organismos comparten información de inteligencia para coordinar arrestos de traficantes identificados en ambos lados de la frontera.

La cooperación incluye el intercambio de datos sobre redes de tráfico, identificación de compradores en Estados Unidos y seguimiento de envíos de armas. Las autoridades estadounidenses proporcionan asesoría técnica y recursos para que las instituciones mexicanas fortalezcan sus capacidades operativas. Los acuerdos vigentes permiten que investigadores de ambos países trabajen en conjunto en casos que trascienden la jurisdicción nacional.

El mensaje de Ronald Johnson en su cuenta oficial de X este 19 de agosto refleja el énfasis diplomático en la colaboración contra el crimen transnacional. La Embajada de Estados Unidos ha publicado múltiples comunicados destacando la importancia de detener el flujo de armas ilegales, y las autoridades de ambos países mantienen operativos coordinados en zonas fronterizas donde se concentra el tráfico de arsenales hacia los cárteles mexicanos.

Fuente: Tribuna