La Habana, Cuba.- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel calificó este miércoles 19 de agosto a Estados Unidos como un “régimen fascista” y acusó a Washington de impulsar un “genocidio” contra el pueblo de Cuba. A través de la red social X, el mandatario defendió el legado de Fidel Castro y aseguró que sus enseñanzas siguen siendo una referencia para enfrentar la actual situación de la isla. Sus declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión entre ambos países.

Díaz-Canel reivindica el legado de Fidel Castro

Díaz-Canel afirmó que Fidel Castro continúa siendo una referencia frente a lo que considera una política de presión contra Cuba. El presidente señaló que el líder revolucionario dejó tres principios fundamentales: la independencia del país, la Revolución y los valores y conquistas que, según su discurso, representa el socialismo.

El mandatario vinculó estos principios con las transformaciones económicas y sociales que busca implementar su gobierno. En junio fueron aprobadas 176 reformas destinadas a liberalizar y descentralizar distintos sectores de la economía cubana, en medio de una crisis que se prolonga desde hace más de seis años.

Aumenta la tensión entre Cuba y EU

Las declaraciones ocurren mientras las relaciones entre La Habana y Washington atraviesan uno de sus momentos más tensos en décadas. Desde principios de 2026, el gobierno estadounidense ha impulsado una política de “máxima presión” contra Cuba, que incluye medidas relacionadas con el suministro de petróleo y sanciones.

El gobierno cubano sostiene que estas acciones han profundizado las dificultades económicas de la población. Washington, por su parte, ha mantenido su política de presión sobre las autoridades de la isla, en un escenario marcado por fuertes diferencias políticas entre ambos gobiernos.

Crisis energética golpea a la población

La situación económica cubana también se refleja en una grave crisis energética. Los apagones se han convertido en un problema recurrente que afecta las actividades cotidianas, mientras el transporte público opera de manera limitada y los hospitales enfrentan dificultades para mantener sus servicios.

La falta de electricidad también ha afectado el funcionamiento de bancos, oficinas estatales y servicios de telecomunicaciones. Al mismo tiempo, los precios de productos básicos han aumentado, particularmente los alimentos y medicamentos disponibles en mercados informales.

Crece el descontento social en la isla

El deterioro de las condiciones económicas ha generado un aumento del descontento entre la población cubana. En distintas zonas se han registrado protestas pacíficas y esporádicas relacionadas con la situación económica, los apagones y las dificultades para acceder a productos básicos.

En este escenario, Díaz-Canel mantiene un discurso centrado en la defensa de la soberanía cubana y el legado de la Revolución, mientras su gobierno enfrenta el reto de aplicar las reformas anunciadas y contener los efectos sociales de la crisis.

Fuente: Tribuna