Ciudad de México.- Una fábrica de estructuras metálicas opera entre viviendas en Iztapalapa con 27 años de denuncias acumuladas por irregularidades, quebrantamiento de sellos y riesgo inminente para la población. Las empresas Rejillas y Alambres Pulidos y Todo de Alambre funcionan con tanques de gas masivos junto a líneas de alta tensión, sin salidas de emergencia y tras haber reducido a la mitad una calle pública.
Pese a que la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) determinó en 2022 que el uso de suelo prohíbe la industria a gran escala, la alcaldía respaldó su permanencia argumentando que el negocio solventó sus faltas. Los vecinos, quienes ya reportan un atropellamiento fatal por el tráfico pesado, incendios internos y escasez de agua por conexiones de la nave industrial, acusan corrupción e impunidad de las autoridades capitalinas.
Fuente: Tribuna
