Perú.- Expertos en patrimonio advirtieron que Machu Picchu enfrenta riesgo de perder su designación como patrimonio de la humanidad otorgada por la Unesco. La advertencia se fundamenta en el deterioro progresivo del sitio arqueológico ubicado en Cusco, Perú, y en las presiones derivadas del turismo masivo que recibe anualmente.
La ciudadela inca, construida en el siglo XV, recibe aproximadamente un millón de visitantes al año según registros de autoridades peruanas. Especialistas en conservación reportan que esta afluencia genera daños estructurales acumulativos en las edificaciones prehispánicas y en los sistemas de drenaje originales del complejo arqueológico.
¿Cuál es el estado actual de las estructuras en Machu Picchu?
El deterioro se manifiesta en grietas en muros de piedra, desprendimiento de material en terrazas agrícolas y erosión del terreno en sectores críticos. Investigadores que han inspeccionado el sitio documentaron daños que requieren intervención inmediata según sus evaluaciones técnicas. Los caminos de acceso al interior de la ciudadela muestran desgaste acelerado por pisoteo constante.
Funcionarios del gobierno peruano implementaron medidas restrictivas como la limitación del número de visitantes diarios y la creación de rutas alternas para distribuir el flujo de personas. Estas acciones respondieron a las recomendaciones de conservacionistas que advierten sobre el punto de saturación de la capacidad de carga del sitio arqueológico.
Unesco mantiene un proceso de monitoreo periódico de los sitios designados como patrimonio de la humanidad. La organización internacional puede reclasificar un sitio como patrimonio en riesgo o, en casos extremos, revocarlo si determina que los daños son irreversibles o que las medidas de conservación resultan insuficientes.
¿Qué consecuencias traería la pérdida de este reconocimiento?
La revocación del estatus implicaría impactos económicos significativos para Perú, dado que la designación de UNESCO genera atracción turística internacional y oportunidades de financiamiento para proyectos de conservación. Investigadores subrayaron que el estatus de patrimonio mundial facilita el acceso a fondos de cooperación internacional destinados a restauración y mantenimiento.
Especialistas recomendaron que las autoridades peruanas aumenten inversión en estudios de impacto ambiental y arqueológico, desarrollen planes maestros de conservación a largo plazo y consideren expandir el sistema de reservas naturales que rodean el sitio. También sugirieron implementar tecnología de monitoreo remoto para detectar cambios estructurales antes de que causen daños irreversibles.
La próxima evaluación oficial de la Unesco sobre el estado de Machu Picchu está programada para realizarse en los próximos meses, según el calendario de revisiones de la organización internacional. Las autoridades culturales peruanas confirmaron que presentarán un informe detallado con las medidas adoptadas para frenar el deterioro del complejo arqueológico.
Fuente: Tribuna
