Ciudad de México.- El senador y dirigente nacional del PRI, Alejandro ‘Alito’ Moreno Cárdenas, rechazó las acusaciones promovidas en su contra por la Fiscalía General de la República (FGR) y autoridades de Campeche, al señalar que forman parte de una persecución política.
El exgobernador de Campeche es investigado por presuntos delitos relacionados con el manejo irregular de recursos durante su administración, entre 2015 y 2019. Las autoridades indagan un supuesto desvío de 83.5 millones de pesos, mientras Moreno Cárdenas niega haber cometido alguna irregularidad.
“Desde 2022 he enfrentado una serie de carpetas de investigación fabricadas por la fiscalía estatal”, afirmó el dirigente priista, quien sostuvo que los señalamientos en su contra carecen de sustento legal.
¿Qué responde ‘Alito’ Moreno a las investigaciones?
Moreno Cárdenas aseguró que ha enfrentado los procedimientos mediante recursos legales ante instancias federales y que ha obtenido resoluciones favorables a través de amparos y revisiones judiciales.
También recordó que una autoridad judicial ordenó cerrar el expediente relacionado con el proceso de desafuero que se había promovido en su contra. En agosto de 2025, la Sección Instructora de la Cámara de Diputados y posteriormente el pleno desecharon una solicitud para retirarle la inmunidad procesal.
Las investigaciones, sin embargo, contemplan diversos señalamientos, entre ellos presunto enriquecimiento ilícito por inconsistencias entre sus ingresos como servidor público y el crecimiento de su patrimonio y propiedades.
¿De qué delitos lo investigan?
Entre las acusaciones también se encuentran presunto peculado y desvío de recursos, por el supuesto manejo irregular de fondos públicos; lavado de dinero, por posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita, y tráfico de influencias por presuntos beneficios otorgados durante su gestión.
Asimismo, las autoridades han señalado posibles delitos relacionados con fraude fiscal y uso indebido de atribuciones y facultades, debido a presuntas irregularidades en declaraciones tributarias y asignación de contratos gubernamentales.
Moreno Cárdenas reiteró que las evidencias presentadas en su contra no tienen validez jurídica y sostuvo que no existe una sentencia condenatoria firme en su contra. El priista afirma que las investigaciones buscan frenar su actividad política.
La disputa se intensificó después de que el dirigente del PRI acudiera a Washington para denunciar que el INE y el gobierno mexicano pretendían silenciarlo por sus declaraciones en las que calificó a Morena como “narcopartido”. Tras esas acusaciones, legisladores de Morena lo señalaron por presunta traición a la patria y trascendió que la FGR reabriría investigaciones en su contra.
Fuente: Tribuna
