Hubei, China.- El Tribunal Popular Intermedio de Jingzhou en la provincia china de Hubei condenó este 11 de agosto al exfuncionario Long Xiang a la pena de muerte con suspensión de dos años por aceptar sobornos y acceder a información privilegiada sobre el mercado de valores.
De acuerdo con la cadena estatal CCTV, Xiang, quien se desempeñó como presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Municipal de Nankín, aceptó haber recibido sobornos por un monto de 38.6 millones de dólares. De igual manera, durante el juicio desveló la mayoría de los casos de soborno. Tras la sentencia, el sujeto deberá devolver todos los ingresos a las arcas de la hacienda pública, y sus bienes también serán confiscados.
La referida fuente corroboró que el funcionario obtuvo de manera irregular datos confidenciales relacionados con transacciones en el mercado de valores. Estas acciones violaron normativas sobre transparencia y conflicto de intereses en instituciones públicas chinas. Las autoridades judiciales confirmaron que el acusado actuó sin autorización legal para acceder a la información restringida.
¿Cuáles fueron las irregularidades comprobadas?
La corte documentó que el exfuncionario recibió sobornos a cambio de favores relacionados con operaciones financieras. Los registros judiciales muestran que el dinero provenía de terceros interesados en obtener ventaja competitiva en el mercado. Las transacciones se realizaron entre el 2015 y el 2023, según el fallo.
El tribunal también detalló que el acceso a información privilegiada le generó ganancias ilícitas a los colaboradores del acusado. Estos beneficiarios secundarios obtuvieron ventajas económicas mediante operaciones en valores basadas en datos confidenciales. La investigación reveló un patrón sistemático de uso indebido de su posición oficial.
¿Qué argumentos presentó la defensa?
En primera instancia, el exfuncionario negó parcialmente las acusaciones durante el juicio. Sin embargo, la corte encontró evidencia documental y testimonial que sustentaba los cargos. El tribunal desestimó los argumentos presentados por la defensa legal, y el sujeto acabó aceptando su culpa.
Las autoridades chinas han intensificado la persecución contra la corrupción en instituciones financieras y gubernamentales en los últimos años. Esta condena se alinea con las iniciativas de anticorrupción implementadas a nivel nacional. El caso refleja el endurecimiento de sanciones contra funcionarios con acceso a información sensible del Estado.
La sentencia de muerte es definitiva y no admite apelación en el sistema judicial chino bajo estas circunstancias. Al acusado solamente le quedaría como alternativa el derecho a presentar una solicitud de clemencia ante autoridades especializadas. En caso de mantenerse el fallo, el tribunal ordenaría el cumplimiento del dictamen conforme a los protocolos establecidos.
Fuente: Tribuna
