Washington, Estados Unidos.- Este 6 de agosto es noticia que la organización Coalition for a Prosperous America (CPA) de Estados Unidos (EU), le solicitó al gobierno de Donald Trump mantener e incluso elevar los aranceles aplicados al aluminio y sus manufacturas provenientes de México y Canadá durante la revisión del T-MEC.

A través de un comunicado, la organización industrial señaló que las reglas de origen del tratado no sustituyen la protección comercial que brindan los gravámenes. La petición de la entidad refleja la presión que los sectores manufactureros en EU están ejerciendo sobre la actual administración estadounidense para evitar que México y Canadá conserven un acceso preferencial al mercado estadounidense para productos de aluminio.

En su mensaje, la CPA argumentó que mantener aranceles proteccionistas resulta necesario para proteger la producción doméstica. Al respecto, cabe destacar que Estados Unidos ha aplicado gravámenes a productos de aluminio desde 2018, cuando la administración anterior estableció medidas arancelarias bajo la sección 232 de la Ley de Comercio de 1962.

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¿Cuáles son las reglas de origen que buscan endurecerse?

Las reglas de origen del T-MEC determinan el porcentaje mínimo de valor agregado que debe proceder de los tres países para que un producto califique como originario y reciba trato arancelario preferencial. En este orden, la CPA propuso mantener e incluso aumentar los aranceles para productos de aluminio.

Actualmente, los productos de aluminio deben cumplir con porcentajes de contenido regional especificados en el tratado para acceder a beneficios arancelarios. Los fabricantes sostienen que reglas más estrictas evitarían que empresas asiáticas utilicen México y Canadá como plataformas de exportación hacia Estados Unidos. La propuesta de la industria de aluminio se suma a otras solicitudes de sectores estadounidenses durante el proceso de revisión del T-MEC.

¿Cómo impactará esta petición en las relaciones comerciales?

México y Canadá son proveedores significativos de aluminio y productos derivados para Estados Unidos. Un endurecimiento de aranceles y reglas de origen podría aumentar costos para importadores estadounidenses y afectar a los fabricantes mexicanos de componentes del aluminio.

La industria automotriz estadounidense, que utiliza aluminio en la fabricación de vehículos, ha expresado anteriormente su preocupación ante aumentos de aranceles que eleven sus costos de producción. Sin embargo, la CPA prioriza la protección de la industria extractiva y de fundición doméstica.

La administración Trump ha buscado una apertura hacia renegociaciones comerciales que le brinden protección a las industrias estadounidenses consideradas estratégicas, y el aluminio es clasificado como material crítico para defensa nacional por el Departamento de Guerra estadounidense, por lo que la petición de la CPA adquiere notoriedad en medio de un panorama marcado por la incertidumbre en materia comercial.

Al instante de escribir este texto, la Casa Blanca no había emitido una respuesta oficial al pedido de la CPA. Por su parte, los gobiernos de México y Canadá tampoco se han expresado al respecto.

Fuente: Tribuna