Washington, Estados Unidos.- El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a generar polémica este 3 de agosto al calificar al Reino Unido, un histórico aliado de Estados Unidos (EU), como un “país en bancarrota”. Durante una rueda de prensa efectuada en esta jornada en el Despacho Oval, el inquilino de la Casa Blanca relató que durante una reciente conversación con el primer ministro británico Andrew Burnham, le pidió que ampliara las perforaciones petroleras en el mar del Norte si quería sacar a su país de la crisis económica por la que atraviesa.

“Estás sentado sobre oro y no haces nada con él”, le dijo Trump a Burnham por teléfono y en este orden comentó que, de reabrir los yacimientos que se encuentran en la referida zona, el Reino Unido podría regalar energía. Asimismo, el dignatario estadounidense señaló que son recursos disponibles para unos 1000 años, y de no hacerlo, seguiría siendo un “país en bancarrota”.

En su intervención, Trump volvió a retomar su crítica contra los anteriores gobiernos británicos por el declive de la industria petrolera de Aberdeen y por fomentar la excesiva dependencia del gas de Noruega.

Vale apuntar que los comentarios de Donald Trump surgen en medio de un contexto donde las relaciones económicas entre Estados Unidos y Reino Unido han sido objeto de debate debido a la incoherencia de Londres respecto al apoyo a Washington en la guerra contra Irán, y en la falta de compromiso en el marco de la OTAN.

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¿A qué se refiere Trump al calificar a Reino Unido como “país en bancarrota”?

Las críticas de Trump hacia Reino Unido incluyeron evaluaciones sobre la deuda pública, el déficit presupuestario y la capacidad de financiamiento. El presidente estadounidense argumentó que el gobierno británico mantiene niveles de endeudamiento elevados que afectan su estabilidad económica y su capacidad de cumplir obligaciones internacionales. De manera particular, condicionó el estado de crisis actual a la negativa de reabrir los yacimientos petroleros del mar del Norte.

Cabe reseñar que, durante su trayectoria política, Donald Trump ha cuestionado los gastos de defensa de países europeos y la dependencia de ayuda estadounidense para seguridad. Estas críticas se alinean con su visión sobre cómo los gobiernos deberían administrar sus recursos fiscales y presupuestarios de manera más eficiente.

¿Qué contexto rodea estas declaraciones?

La intervención de Trump en la Casa Blanca tuvo lugar en medio de un panorama marcado por las tensiones económicas y fiscales en Europa, y particularmente en Reino Unido. Las mismas han sido tema de análisis continuo en círculos políticos y financieros internacionales. Varios gobiernos europeos han enfrentado debates internos sobre cómo equilibrar gasto social, inversión en infraestructura y servicios de deuda en los últimos años.

Fuente: Tribuna